Itis: El desafortunado hijo que fue asesinado por su madre
Itis es uno de los personajes más trágicos de la mitología griega debido a las acciones de sus padres. Esta historia es, sin duda, una de las peores de toda la mitología y pronto sabrás por qué y cómo. Tuvo un destino mortal y fue la víctima inocente de todo el drama que se desató a su alrededor. En este artículo, hemos reunido toda la información más auténtica sobre Itis y su familia para tu conocimiento.
¿Quién era Itis?
Itis era el hijo de Tereo y Procne, que fue asesinado por su madre, Procne, en la mitología griega. Ella lo mató para vengar la violación de su hermana, Filomela, a manos de Tereo. El trío fue transformado posteriormente en aves por los dioses olímpicos.
Una familia con problemas
En la mitología griega, Itis o Itus era el hijo del rey Tereo y su reina, Procne. Tereo, un rey tracio, era hijo de Ares y de una náyade, Bistónide; mientras que Procne era una princesa de Atenas. La pareja se casó de buena voluntad y su unión trajo alianza y seguridad a ambas civilizaciones. Procne le dio a Tereo un hijo que portaría el nombre y el trono de la familia.
Todo iba muy bien y en armonía hasta que ocurrió el incidente más trágico. Procne tenía una querida hermana pequeña llamada Filomela que había venido a vivir con ella, pero poco sabía que atraería la mirada de Tereo, quien empezaría a enamorarse de ella, convirtiéndose pronto su agrado en una lujuria incontrolable que le llevó a hacer lo impensable.
Tereo violó a su cuñada, la tía de su hijo, y para ocultar su atroz crimen, le cortó la lengua a Filomela. Siguió con su vida como de costumbre después de aquello y fingió ser un gran esposo para Procne y un gran padre para su hijo, Itis. Nadie podía sospechar su comportamiento animal hacia Filomela. Ella estaba tan asustada que no se atrevió a actuar fuera de lo común.
Filomela y su tapiz de la verdad
A medida que pasaba el tiempo, Filomela seguía llevando el miedo en su corazón. No le contó a nadie lo de su lengua, sino que actuó como si simplemente se hubiera quedado muda y quisiera seguir así. Después de un tiempo, cuando ya no pudo soportarlo más y habiendo tenido suficiente, quiso venganza; era hora de que el rey tracio pagara por lo que había hecho.
Como era excepcional tejiendo ropas y tapices, esta era su afición y le aportaba paz en medio de todos los torbellinos del mundo. Pensó en tejer un tapiz que mostrara toda su historia y llamarlo el tapiz de la verdad; no podía decirlo, pero tenía la capacidad de mostrarlo. Se puso manos a la obra y, al final, obtuvo el tapiz más hermoso que contaba la historia más fea.
Fue a la habitación de su hermana, en la mitología griega de Procne, y le mostró el tapiz. Al principio, Procne no entendía lo que había sucedido. Mientras intentaba comprenderlo todo y la historia se desvelaba, Procne quedó consternada. Estaba disgustada, avergonzada y enfurecida por lo que su marido le había hecho a su hermana y todo aquello a sus espaldas.
Su destino
En ese mismo momento, Procne le prometió a Filomela que, costara lo que costara, la vengaría y no dejaría que el atroz crimen de su marido pasara en silencio. Filomela ya tenía en mente un plan malvado que le contó a Procne. Aquí es donde la historia se vuelve aún más oscura. Procne aceptó el plan y, sin pensarlo dos veces, se puso del lado de Filomela, dejando todo y a todos atrás.
Itis era el único y amado hijo de Tereo, quien lo quería más que a nada en el mundo, ya que era la niña de sus ojos. Teniendo esto en cuenta, Filomela ideó un plan. Según su plan, a Tereo se le serviría un pastel hecho con la carne de su hijo muerto, Itis, y esto es exactamente lo que sucedió.
Procne mató a su propio hijo, Itis, y horneó un pastel con sus restos. Luego le sirvió a Tereo el pastel en la mesa donde Filomela también estaba sentada. Mientras Tereo comía y disfrutaba del pastel de carne, justo cuando terminó, Procne se enfrentó a él y le contó la verdad. Tereo supo que se había comido a su hijo muerto, así que se atragantó con la comida y gritó de agonía.

Tereo confrontado con la cabeza de su hijo Itilo por Peter Paul Rubens (1636-1638). El dramático momento en que Procne y Filomela revelan a Tereo la horrible verdad de lo que acaba de consumir.
El fin de Tereo, Procne y Filomela
Tereo intentó matar a ambas hermanas y ellas intentaron escapar, pues él estaba sumido en una rabia furibunda por lo que le había sucedido a su único y más amado hijo. En todo este lío, intervinieron los dioses del Olimpo.
Cuando los olímpicos vieron cómo cada uno de los tres había cruzado una línea y cometido crímenes inconfesables, tomaron una decisión conjunta y los tres fueron transformados en diferentes razas de aves por los dioses como castigo.
Tereo fue convertido en una abubilla, Filomela en una golondrina y Procne en un ruiseñor. El ruiseñor Procne cantaría entonces la canción y lloraría a su hijo, Itis, por siempre.
Conclusión
La historia de Itis está incompleta sin mencionar a su atribulada familia. Fue un alma inocente que pagó por los crímenes de su padre. Aquí concluimos el artículo con algunos puntos clave:
- Itis era el hijo del rey tracio Tereo y de la princesa ateniense Procne.
- Tereo violó a Filomela, su cuñada, y le cortó la lengua para mantener el secreto. Filomela tejió su historia y la verdad en un tapiz que mostró a Procne.
- Procne asesinó a Itis y se lo sirvió a Tereo para vengar a Filomela.
- Tereo fue convertido en abubilla, Filomela en golondrina y Procne en ruiseñor por los dioses olímpicos.
Esta es, sin duda, una de las peores historias de toda la mitología griega. La lujuria de un hombre y la venganza de una mujer se cobraron la vida de un niño inocente. Aquí llegamos al final del artículo sobre Itis.