Presagios en la Eneida: cómo Virgilio usó señales para predecir el futuro
Los presagios en la Eneida son señales que anuncian eventos futuros mientras ofrecen garantías sobre lo que está por venir. En varias ocasiones a lo largo del poema, los dioses utilizan presagios para comunicarse con los personajes.
Las señales entonces fortalecen, animan o refuerzan la determinación del personaje para seguir adelante. Descubre algunos de los presagios y sus significados en la Eneida de Virgilio.
¿Qué son los presagios en la Eneida?
Los presagios en la Eneida son señales y símbolos que los dioses del poema épico utilizan para asegurar a sus seguidores lo que está por venir. En la obra se presentan de diferentes formas, incluyendo animales, objetos e incluso fenómenos meteorológicos, y son comprendidos en su mayoría por los personajes.
Los presagios en la Eneida
Existen diferentes presagios en la Eneida, ya que presentan diversos mensajes de variadas formas. Algunos de los presagios son los doce cisnes blancos, las señales de las plagas, las profecías, las serpientes, eventos como funerales y la transformación de los barcos en ninfas.
Los doce cisnes blancos
El resumen de la Eneida trata sobre el viaje del héroe épico, Eneas, y su empresa de fundar el Imperio romano. Júpiter, el rey de los dioses, pronunció una profecía según la cual Eneas establecería los cimientos del imperio, lo que alegró a Venus, madre de Eneas. Venus se dirige a informar a su hijo y, para asegurarle el cumplimiento de la profecía, le señala doce cisnes. Los cisnes eran motivos en la Eneida que simbolizaban los doce barcos que llegarían a Cartago.
La señal de las plagas
Cuando Eneas y su pueblo llegaron a Tracia tras encontrar el cuerpo de Polidoro, desembarcaron en la isla de Delos. Allí, Apolo les ordenó abandonarla y dirigirse a la tierra de sus antepasados. Llegaron a la isla de Creta y creyeron que esa era la tierra de la que Apolo hablaba, así que establecieron una ciudad allí. Sin embargo, los dioses enviaron plagas como señal de que Eneas aún no había llegado a la tierra donde construiría la ciudad de Roma.
La profecía de Celeno la Harpía
Abandonaron la isla de Creta y se dirigieron hacia las Estrófades, donde se encontraron con Celeno la Harpía (una criatura mitad humana y mitad ave). Celeno les ordenó abandonar la isla y buscar una tierra llamada Italia. Sin embargo, profetizó que Eneas y sus compañeros no encontrarían la tierra hasta que el hambre los impulsara a comerse sus propias mesas. Esto significaba que enfrentarían dificultades extremas antes de llegar finalmente a Italia.
La serpiente en la tumba de Anquises
Cuando Eneas organizó los juegos fúnebres para el aniversario de la muerte de su padre, los troyanos prepararon ofrendas y las colocaron sobre la tumba de Anquises. Una enorme serpiente apareció en la tumba de Anquises y consumió la ofrenda. El símbolo de la serpiente consumiendo calmadamente el sacrificio era una indicación de que las tribulaciones de los troyanos habían llegado a su fin. Era un presagio de los eventos venideros, ya que los troyanos finalmente encontrarían la paz en una nueva tierra.
Los eventos de los juegos fúnebres
Los juegos que tuvieron lugar durante el aniversario de la muerte de Anquises anticiparon cada uno los eventos que estaban por venir. El combate de boxeo anunciaba el duelo final entre Turno y Eneas, mientras que la paloma que fue abatida durante el concurso de tiro con arco presagiaba la muerte de Polites. La flecha de Acetes que se transformó milagrosamente en llamas indicaba que los troyanos contaban con el favor de las deidades. Al final, Turno y Eneas se enfrentaron en un duelo en el que Eneas salió victorioso, devolviendo la paz a los troyanos.
El presagio de los barcos convertidos en ninfas
Cuando Eneas partió a buscar la ayuda de Evandro y los etruscos, Iris aconsejó a Turno que lanzara un ataque contra los troyanos en su ausencia. Al verlo acercarse, los troyanos se retiraron para proteger sus murallas. Turno decidió incendiar los barcos de los troyanos, pero Júpiter transformó las naves en ninfas marinas que escaparon ilesas. Los troyanos interpretaron el presagio como una señal de que los dioses estaban de su lado, mientras que Turno lo interpretó como una derrota para los troyanos, ya que no tenían vía de escape.
Conclusión
Este artículo ha analizado algunos de los muchos presagios de la Eneida y cómo los personajes los interpretaron. A continuación se presenta un resumen de todo lo expuesto:
- Los presagios eran señales o símbolos en diversas formas que indicaban lo que estaba por venir y eran interpretados adecuadamente por los personajes involucrados.
- Los símbolos servían para animar a los personajes en sus empresas o para advertirles sobre acontecimientos futuros.
- Cuando Venus informó a su hijo Eneas sobre la profecía de Júpiter, le señaló doce cisnes indicando que Eneas cumpliría la profecía.
- Diversos eventos en los juegos fúnebres de Anquises, incluida la serpiente en su tumba y la flecha ardiente, presagiaban buenas nuevas para los troyanos.
- Cuando los barcos troyanos se convirtieron en ninfas, Turno lo interpretó como un mal presagio para los troyanos, mientras que estos lo vieron como una señal de que los dioses estaban con ellos.
Virgilio utilizó los presagios para dar al público un anticipo de lo que el futuro reservaba en su poema épico. Los presagios eran formas de profecía o bien servían como garantías de que las profecías se cumplirían.

