Lares
Los Lares eran dioses tutelares del hogar que se honraban junto con los Penates y Vesta, la diosa del hogar. En un principio, los Lares eran dioses o protectores de los campos cultivados. Más adelante, los Lares pasaron a formar parte del ámbito doméstico.
Cada hogar o familia tenía un solo Lar en su casa. La vivienda disponía de un pequeño altar doméstico para el Lar, llamado lararium. Se consideraba que un Lar protegía a la familia, actuando como una especie de espíritu guardián del hogar. En cada casa romana se mantenía un santuario dedicado al Lar. Por lo general, eran considerados más bien espíritus que dioses propiamente dichos.
Según relatos mitológicos posteriores, los Lares eran hijos de Mercurio y la náyade Lara. Lara era probablemente de origen sabino en un principio.
Un Lar era representado como un joven provisto de un cuerno de la abundancia, símbolo de la fertilidad.
