Misterios
Existieron muchos grupos religiosos diferentes en Grecia y Roma que no se correspondían con las religiones oficiales habituales de los diversos dioses y diosas. Sus ritos y, en ocasiones, sus enseñanzas se mantenían en secreto, de modo que solo eran comprendidos por los miembros iniciados del culto. Por esta razón, estos grupos eran conocidos como «religiones mistéricas».
Las principales creencias y temas de estos cultos mistéricos estaban relacionados con la fertilidad, las estaciones y la vida ultraterrena o escatología. Además, Grecia y Roma sincronizaron las enseñanzas de los misterios con su propio saber, como el de los pitagóricos y los platónicos (y neoplatónicos).
Un aspecto importante que cabe destacar sobre los cultos mistéricos es que sus iniciaciones solían estar abiertas a las mujeres, e incluso a extranjeros y esclavos. Prácticamente cualquier persona podía elegir seguir una creencia en particular. Durante el período neolítico y la Edad del Bronce, las mujeres podrían haber desempeñado un papel más relevante en sus comunidades y en sus religiones, pero su estatus se redujo con la llegada de los pueblos helénicos.
Las mujeres, jóvenes o ancianas, a menudo aprovechaban la participación o la asistencia a festivales religiosos o a iniciaciones de cultos, particularmente las de los Misterios Dionisíacos o los Misterios de Eleusis, para escapar de sus obligaciones domésticas.
He optado por tratar únicamente ciertas religiones mistéricas a modo de contexto, ya que me interesa más los mitos en sí que sus ritos y costumbres. Aquí encontrará información breve sobre los ritos y las enseñanzas de los cultos, así como los mitos que hay detrás de cada uno de ellos.
