Jufu: recordando al divino creador de las Grandes Pirámides
Jufu es considerado uno de los líderes más significativos del mundo antiguo. También conocido como Keops por los griegos, fue el segundo faraón de la influyente cuarta dinastía que reinó en la primera parte del Reino Antiguo (siglo XXVI a.C.).
Jufu realmente causó un gran impacto como un líder poderoso al suceder a su padre, Snefru. Conocido por sus logros como gran líder de Egipto, fue capaz de sellar un reinado muy respetado como faraón egipcio. Para conocer sus hechos y logros, así como los misterios que lo rodean, sigue leyendo.
¿Quién fue Jufu?
El rey Jufu, segundo faraón de la cuarta dinastía del Reino Antiguo de Egipto, fue un líder nato al igual que su padre, Snefru, que fue un rey de Egipto glorioso y muy respetado. Cuando le sucedió en el trono, todo el mundo estaba pendiente del liderazgo de Jufu. Debes saber que el faraón Jufu no decepcionó a sus compatriotas ni al mundo y, en todo caso, incluso dejó el listón más alto.
Armado con el ambicioso sueño de mostrar la inmortalidad de su reinado ante el mundo, Jufu se consideraba a sí mismo como un creador divino. En Egipto, la adoración de Jnum, el dios de la creación y el crecimiento, estaba muy extendida, y Jufu se asoció con él. Así, su nombre Jufu era una combinación de Jnum-jufu, que significa “Jnum, protégeme”.
La familia de Jufu
Procedía de una familia numerosa de ocho hermanos y cinco hermanas. Snefru, su padre, estaba seguro de que Jufu podría dirigir el reino con su astuta voluntad. Algunos historiadores todavía se plantean si el rey Jufu era un hijo real de Snefru.
El problema aquí es que la tumba de la reina Hetepheres I se encontró de hecho cerca de la pirámide de Jufu, con gran cantidad de bienes y firmas sobre su herencia real. Sin embargo, aunque uno de sus títulos era Madre del Rey, también se reveló que no ostentaba el título de Esposa del Rey.
Algunos argumentaron que Jufu podría haber pasado a formar parte de la familia real por matrimonio con la hija de Snefru. Tanto si la teoría era válida como si no, Jufu ya se había ganado el corazón de la gente cuando ascendió al trono.
Además, puedes averiguar la verdad al conocer el árbol genealógico de Jufu, que revela a Snefru y Hetepheres como sus padres. Sus esposas incluyeron a Meritites y Henutsen, mientras que los hijos del rey Jufu incluyeron a sus nueve hijos llamados Kawab, Dyedefra, Jafra (Kefrén), Dyedefhor, Baufra, Babaef I, Jufujaf I, Minjaf I y Horbaef. Sus cinco hijas se llamaban Nefertiabet, Hetepheres, Meresanj II, Meritites II y Khamerernebty I.
Jufu: El creador de la Pirámide de Guiza
El mayor logro del faraón Jufu fue la construcción de la Gran Pirámide de Guiza, que simbolizó el epítome de su gobierno como rey de Egipto. Esta colosal infraestructura figura como una de las Siete Maravillas del mundo antiguo. Entre esas siete maravillas, la pirámide de Jufu es la única que se conserva en la actualidad.
Se escribieron más datos sobre Jufu en su necrópolis de Guiza, con respeto y adoración a su nombre. Sin embargo, algunos escritores produjeron comentarios negativos sobre él. En particular, los historiadores griegos —incluidos Manetón y Heródoto— produjeron comentarios poco atractivos sobre la personalidad de Jufu.
Controversias sobre el reinado y el cronograma de Jufu
Algunos registros sobre el reinado de Jufu se han contradicho entre sí, de modo que existen algunas dudas sobre la duración de su gobierno en Egipto. Los historiadores modernos siguen buscando más pruebas para responder a las dudas sobre su reinado, pero sabemos que Dyedefra, el hijo de Jufu, le sucedió en el trono tras su muerte.
Algunos registros, como el Canon Real de Turín, mostraban que gobernó durante 23 años. Por su parte, Heródoto concluyó que reinó durante 50 años, y Manetón acreditó 63 años a su nombre. Sin embargo, debes saber que estas cifras son incorrectas teniendo en cuenta la esperanza de vida de la gente de aquella época. En términos realistas, Jufu podría haber gobernado durante 27 o 34 años como máximo.
No hace falta decir que Jufu ha sido cuestionado desde el principio hasta el fin. Los críticos cuestionaron su identidad biológica así como su reinado. No obstante, nadie podía cuestionar los logros que alcanzó en Egipto, porque las estructuras que construyó siguen en pie todavía hoy.
Jufu y la política de su tiempo
El reinado de Jufu se centró en la construcción de templos, cámaras funerarias y grandes pirámides. Los datos sobre sus inclinaciones políticas dentro de Egipto son limitados. A pesar de ello, su legado ha sido documentado en inscripciones sagradas y el propio Jufu mantuvo un registro claro de su administración.
Su nombre podría haber sido escrito en El-Kab y Elefantina, pero no se relacionó nada digno de mención con su nombre. Más tarde se reveló que su nombre también fue escrito en Saqqara para honrar a Bastet, una diosa egipcia. Por ello, probablemente se pueda suponer que honró a la diosa Bastet en su vida. La inscripción de Jufu fue un signo considerablemente importante de su legado, y las excavaciones han encontrado sus rastros en rocas en Uadi Maghara, en la península del Sinaí.
Puedes recordar que Jufu llevaba la doble corona con turquesa y cobre, de forma similar a su padre Snefru y a Sahura, que también querían representarse con esos materiales preciosos. Dado que Jufu empezó a comerciar con Biblos, llevó a cabo una expedición a Biblos y al Líbano en busca de madera de cedro. Los egipcios utilizaban la madera de cedro para las barcas funerarias y las barcas habituales para viajar.
Con respecto a su afiliación política, se han descubierto rastros de los logros y el poder de Jufu en el antiguo puerto de Uadi al-Jarf. Incluían papiros que datan de hace 4500 años. Te preguntarás por la conexión de Jufu con los escritos de los papiros. Revelaron documentos relativos al año 27 del reinado de Jufu, como cartas dirigidas al rey, la historia de la construcción de la pirámide y algunas entradas de su diario.
Las estatuas de Jufu
Para visualizar la realeza de Jufu, puedes remitirte a sus dos estatuas: una hecha de cobre y la otra de oro puro. También tenía fragmentos de alabastro de estatuas sedentes inscritos con su nombre.
Los arqueólogos han excavado además varias cabezas de estatuas que podrían haber representado a Jufu. Una estatua famosa estaba hecha de granito rosa, ilustrando sus mejillas regordetas. Otra estatua encontrada que le pertenecía estaba hecha de piedra caliza, representando su nombre titular.
Aparte de las estatuas asociadas a él, Jufu también fue representado en fragmentos de relieves. Los arqueólogos han encontrado fragmentos de reliquias en su necrópolis. Estaban hechos de piedra caliza pulida. Una de las reliquias muestra una tablilla tallada con las palabras “Construcción de los santuarios de los dioses”.
Otra prueba de su reinado fue la representación de una hilera de bueyes gordos con flores. Debes saber que tal reliquia significa una ofrenda de sacrificio a sus dioses.
La Pirámide de Jufu
Jufu es famoso ante todo por su enorme complejo piramidal, que se encuentra en la meseta de Guiza. Se sabe que el lugar donde se encuentra la pirámide de Snefru, en Dahshur, tenía un espacio limitado para una estructura adicional. En consecuencia, Jufu se vio obligado a buscar otro lugar para su pirámide.
Decidió construir su pirámide en lo alto de una meseta natural en Guiza. Era una ubicación muy estratégica que podía dar más visibilidad a su pirámide. Por ello, su pirámide fue bautizada como “Horizonte de Jufu”. Debes saber que fue una hazaña de ingeniería colosal, teniendo en cuenta que la magnitud de la base era de 230 × 230 m (750 x 750 pies) y la altura era de 138,8 m (455,2 pies). Originalmente tenía 146,6 m (481 pies), pero algunas partes de la pirámide han sido robadas.
Características de la Pirámide de Guiza
El revestimiento de la pirámide estaba hecho de piedra caliza blanca, y la superficie de las piedras de revestimiento estaba delicadamente pulida, dándole un brillo resplandeciente. Se supone que el piramidión estaba protegido con electro (una aleación de oro y plata), mientras que los pasillos interiores se diseñaron con granito pulido. Esta última era conocida como una de las piedras más duras en tiempos de Jufu.
Otra cosa a tener en cuenta es la entrada original en el lado norte de la pirámide y las tres cámaras con la cámara superior para el rey, la cámara media para la reina y la cámara más baja, bajo los cimientos estructurales, llamada la cámara inacabada del inframundo.
Considerada la más misteriosa, la cámara subterránea está conectada a un estrecho pasillo que se dirige al sur en la parte occidental de la cámara. Planificada originalmente como la mayor de las tres cámaras, la construcción tuvo que detenerse y en su lugar se construyeron otras dos cámaras. La pirámide estaba rodeada por un muro que se levantaba a casi 10 m (33 pies) de la pirámide.
La grandeza de la pirámide no reside solo en su tamaño, sino también en su meticuloso plan. Sus cimientos eran de basalto negro, los pilares se construyeron con granito rojo y las piedras del techo eran de la más fina caliza blanca. Se construyó una calzada desde el templo funerario hasta el templo del valle, presuntamente utilizando la misma piedra que el templo funerario. La pirámide de Jufu era una verdadera pirámide, que simbolizaba el avance en la ingeniería de los egipcios durante la antigüedad.
¿Cómo murió Jufu?
Jufu lideró un culto funerario masivo en el Reino Antiguo. ¿Creerías que poseía 67 sacerdotes funerarios y 6 oficiales sirviendo activamente en la necrópolis? Tenía el mayor número de sacerdotes para servir a las cámaras funerarias, lo que se puede asociar con la situación económica del país. Murió a la edad de 63 años, en 2584 a.C., por causas desconocidas.
Sorprendentemente, en uno de los registros, se indica que fue adorado como un santo. Esta afirmación se apoyó en el descubrimiento de jarrones de alabastro con el nombre de Jufu.
Por otro lado, Jufu también ha sido criticado por su comportamiento despiadado, como se vio cuando condenó a un prisionero a ser decapitado para probar la destreza mágica de Dedi. Se le considera uno de los faraones de Egipto más implacables. Algunos han informado supuestamente de su generosidad y carácter inquisitivo, pero otros han defendido firmemente su representación de Jufu como alguien despiadado y sacrílego.
Por ejemplo, Heródoto llamó a Jufu un rey herético y cruel. Supuestamente, obligó a su pueblo a trabajar duro para la construcción de su sueño ambicioso. Estaba consumido por el orgullo y hacía todo lo necesario para ser la ley y el orden en Egipto.
Conclusión
Jufu estableció estructuras masivas para simbolizar su poder en la antigüedad. Al suceder a su padre como rey de Egipto en la cuarta dinastía, Jufu condujo a Egipto hacia el progreso económico y la estabilidad política. Erigió templos conmemorativos que representaban la gloria de Egipto, que los historiadores creían incomparable en aquella época.
El gobierno se construyó con precisión y fuerza militar. Se puede decir que su liderazgo estuvo bendecido con prominencia y poder. Mientras que algunos historiadores le elogiaron por su generosidad, otros también han criticado a Jufu por su actitud mezquina y despiadada. Se ha informado de que se estableció a sí mismo como un miembro real para ser adorado.
Sean ciertos o no estos relatos, la ambición del faraón Jufu dejó huella en la historia y le convirtió en el patrocinador de la Maravilla del Mundo más duradera. Una construcción que, a día de hoy, atestigua la grandeza de Egipto bajo su reinado.


