Daphne
Dafne era una ninfa y seguidora de la diosa de la caza Artemisa (Diana). Según las dos versiones del mito, Dafne era hija del dios fluvial Peneo en Tesalia, o bien hija del dios fluvial Ladón en Élide. Era amada por el dios Apolo.
Existen dos versiones del mito de Dafne. La versión relatada por Pausanias difiere de la que cuentan los autores romanos Ovidio e Higinio.
Según Pausanias, Leucipo era hijo del rey Enómao de Élide, y el joven príncipe se enamoró de la cazadora, quien a menudo cazaba con sus compañeras junto al río Ladón. Pero Dafne no sentía interés por ningún hombre. Así que Leucipo recurrió al engaño para estar cerca de ella. Puesto que Leucipo tenía el cabello largo, se disfrazó de joven cazadora vistiendo ropas femeninas y haciéndose llamar Enó. Enó era en realidad el nombre de su hermana.
Enó (Leucipo) y Dafne se convirtieron en grandes amigas y compañeras en las frecuentes cacerías de la diosa. Leucipo-Enó era un cazador excelente.
Pero un día, Dafne y todas sus compañeras decidieron bañarse. Se decía que Apolo también estaba enamorado de Dafne, por lo que el dios celoso provocó en ella y en sus compañeras un fuerte deseo de bañarse en el río.
Leucipo se mostraba reacio a desnudarse ante ellas, lo cual habría descubierto su disfraz, de modo que Dafne y sus compañeras lo despojaron de sus ropas en tono juguetón. Al descubrir que Leucipo se hacía pasar por una muchacha, lo acometieron con indignación con sus lanzas y lo mataron.
La segunda versión es relatada principalmente por el poeta romano Ovidio en sus Metamorfosis. Las Fábulas de Higinio carecen de detalles y resultan más bien breves. La versión de Ovidio es el mito que ha perdurado en la memoria colectiva.
Este mito se desarrolla en Tesalia. Apolo se burló de Cupido (Eros), afirmando que el arte del arco debía dejarse en sus manos. Indignado ante las palabras de Apolo, Cupido utilizó una de sus flechas contra el dios del sol e hizo que Apolo se enamorara de la compañera de caza de Artemisa, Dafne.
Dafne era conocida en toda Tesalia por su belleza, pero ya había rechazado a muchos pretendientes. Su padre Peneo le había concedido a regañadientes la promesa de que no tendría que casarse con nadie. Dafne deseaba permanecer virgen por ser seguidora de Artemisa, o bien Cupido había utilizado su flecha de punta de plomo para hacerla rechazar toda propuesta matrimonial.
De cualquier modo, Apolo persiguió a Dafne, quien intentó huir de él. Ovidio relata que Dafne fue la primera doncella de la que Apolo se enamoró. Las dulces palabras y súplicas del dios fueron ignoradas. Ella sabía que si Apolo no lograba ganar su mano en matrimonio, el dios la tomaría por la fuerza.
Por veloz que fuera Dafne corriendo, se dio cuenta de que no podría evitar ser capturada, pues ningún mortal era más rápido que Apolo, y sabía que pronto se agotaría. Así que Dafne rezó a su padre, implorándole que salvara su pudor de su perseguidor.
Peneo escuchó su clamor de auxilio y transformó a su hija en un árbol de laurel. Apolo llegó demasiado tarde y sintió profunda tristeza al saber que no podría ser su esposa. Sin embargo, Apolo decidió que los laureles serían sagrados para él. La corona de hojas de laurel sería portada sobre la cabeza como premio a los vencedores de los Juegos Píticos y como corona de los emperadores romanos.
Información Relacionada
Nombre
Dafne, Δάφνη – "Laurel" o "árbol de laurel aromático".
Fuentes
Metamorfosis fue escrita por Ovidio.
Fábulas fue escrita por Higinio.
Descripción de Grecia fue escrita por Pausanias.
Historias de amor (o Erotica Pathemata) fue escrita por Partenio.