Grifo

Classical

El grifo o gryphon era una criatura gigante con la cabeza y las alas de un águila, pero el cuerpo y los cuartos traseros de un león.

Existen pocas referencias a los grifos en la mitología griega. El historiador griego Heródoto afirmaba que provenían de la tierra de los hiperbóreos. Lo más probable es que los grifos tuvieran un origen asiático.

En su obra Prometeo encadenado, Esquilo mencionó a los grifos con sus afilados picos. Esquilo relató que los grifos habitaban cerca del río que arrastraba oro, junto a los perros de Zeus y los jinetes arimaspos de un solo ojo. El geógrafo Pausanias informó de que se veía a los grifos custodiar sus reservas de oro frente a los ladrones arimaspos de un solo ojo, sus vecinos.

Existen numerosas representaciones de grifos en pinturas, tanto en la Creta de la Edad del Bronce como en Grecia, así como en la Grecia clásica. En la civilización minoica (Edad del Bronce) se han encontrado sellos en los que una mujer desnuda o una diosa sostenía un grifo por la oreja. Esta diosa era conocida como la Señora de los Animales, más tarde identificada con Artemisa, diosa de la caza y las criaturas salvajes.

El grifo reapareció en las leyendas medievales; se utilizaba con frecuencia en estandartes heráldicos y escudos de armas.

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Nombre

Grifo, Gryphon, Γρὓπες.

Creado:1 de junio de 2000

Modificado:23 de abril de 2024