Lamia
Lamia era una hermosa mujer de Libia, a quien Zeus visitaba con frecuencia y con quien se unía amorosamente. Cada vez que daba a luz a un hijo, la celosa Hera asesinaba al bebé de Lamia. Finalmente, Lamia quedó tan abrumada por el dolor que enloqueció. Consumida por una envidia furiosa hacia las demás madres que podían tener hijos, Lamia se dedicaba a arrebatar bebés de sus cunas durante la noche, para luego devorarlos.
Por estos actos atroces, Lamia fue transformada en un monstruo horrible y deforme, con la capacidad de extraerse los ojos cuando deseaba dormir.
Lamia era algo así como una versión griega de un vampiro o una ogresa, la forma antigua del coco femenino, con la que las madres asustaban a sus hijos para que se portaran bien, advirtiéndoles que si no obedecían, un monstruo devorador de niños vendría a raptarlos y después a devorarlos.