Cretan Bull
Minos, el rey de Creta, oró a Poseidón para que le enviara un toro con el que pudiera honrar y sacrificar al dios del mar. Poseidón respondió a la oración del rey enviando un hermoso toro blanco desde el mar. Sin embargo, Minos rompió su promesa al dios, negándose a sacrificar el hermoso toro a Poseidón.
Lo que hacía especial al Toro de Creta era su capacidad de caminar sobre la superficie del agua.
Poseidón castigó a Minos haciendo que la esposa del rey, Pasifae (Pasiphae), hija del dios del sol Helio, se enamorara del toro. Pasifae se apareó con el Toro de Creta y dio a luz a una descendencia monstruosa llamada Minotauro. El Minotauro tenía el cuerpo de un hombre pero la cabeza de un toro. Minos confinó al monstruo en el Laberinto.
Más tarde, Heracles tuvo que realizar su séptimo trabajo, que consistía en capturar al Toro de Creta para su primo Euristeo. Minos, avergonzado por el incidente con su esposa y el toro, estaba ansioso por entregar el toro a Heracles. Heracles trajo el toro a Grecia cabalgando sobre su lomo mientras este nadaba hacia Tirinto.
Tras completar esta tarea, Heracles liberó al toro en el campo, y este vagó hasta llegar a la llanura de Maratón en el Ática. Posteriormente, el toro fue rebautizado como el Toro de Maratón.
Egeo, el rey de Atenas, envió a Androgeo, hijo de Minos, a enfrentar al toro, y este fue muerto. Su muerte fue el origen de la guerra entre Creta y Atenas. Al ganar la guerra, Minos obligó a Egeo a pagar un tributo cada nueve años. Minos exigió siete jóvenes y siete doncellas como tributo. Los jóvenes y doncellas atenienses eran dejados en el Laberinto para alimentar a su monstruo, el Minotauro, descendencia del Toro de Creta (Toro de Maratón).
Después de que Teseo se convirtió en rey, el héroe decidió acabar con el toro que aún asolaba la llanura de Maratón. Teseo mató al Toro de Maratón.