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Temas de Edipo Rey: conceptos atemporales para el público de ayer y de hoy

La historia de Edipo era bien conocida por el público griego: el rey que cumplió inadvertidamente una profecía mientras intentaba escapar de ella. El relato más antiguo que se conserva de su historia aparece en Homero en La Odisea, del siglo VIII a. C. En el Canto 11 de la obra, Odiseo viaja al inframundo y se encuentra con varios difuntos, entre ellos la reina Yocasta. Homero dedica unos versos a relatar la historia:

“La siguiente que vi fue la madre de Edipo,

la hermosa Yocasta, quien, sin saberlo,

cometió un acto monstruoso: se casó

con su propio hijo. Una vez que hubo matado a su padre,

la hizo su esposa. Y entonces los dioses

mostraron a todos la verdad…”

Homero, La Odisea, Canto 11

Como sucede a menudo con las historias de la tradición oral, la versión de Homero difiere ligeramente de la historia que reconocemos hoy. Aun así, la premisa se mantuvo constante a través de sus múltiples reelaboraciones hasta que Sófocles llevó el relato a la escena teatral.

Sófocles escribió varias obras sobre Tebas, y las tres que han sobrevivido giran en torno a la saga de Edipo. Edipo Rey se representó por primera vez hacia el año 429 a. C., con gran aclamación. En su obra Poética, Aristóteles cita la obra para explicar los componentes de las tragedias y las cualidades del héroe trágico.

El escenario: datos esenciales sobre Edipo Rey

Aunque se analizan múltiples temas, puede argumentarse que el tema principal de Edipo Rey gira en torno al poder inconquistable del destino. El destino desempeñaba un papel fundamental en la mitología griega, hasta el punto de que tres diosas actuaban de manera conjunta para gobernarlo.

Cloto hilaba el hilo de la vida de una persona, Láquesis lo medía hasta la longitud correcta y Átropos lo cortaba cuando el destino de la persona llegaba a su fin. Estas diosas, conocidas como las Tres Moiras, también personificaban las ideas del pasado, el presente y el futuro.

Edipo mismo llevaba las marcas del destino desde su nacimiento. El rey Layo recibió una profecía que decía que su hijo, Edipo, lo mataría, de modo que cuando Yocasta dio a luz a un varón, Layo le atravesó los tobillos al bebé con un pin y ordenó a Yocasta que lo abandonara en el bosque. Yocasta, en cambio, entregó el niño a un pastor, iniciando así el proceso mediante el cual Edipo crecería hasta la edad adulta marcado permanentemente por la herida de los pinchos y completamente ignorante de sus verdaderos orígenes.

Los griegos creían firmemente en el poder del destino y en su inevitabilidad. Puesto que el destino era la voluntad de los dioses, la gente sabía que intentar cambiar su destino era, en el mejor de los casos, temerario. Layo intentó escapar de su destino abandonando a su hijo, y Edipo huyó de Corinto para proteger a quienes creía que eran sus padres. Ambas acciones provocaron que estos personajes corrieran directamente hacia los brazos del destino.

Los personajes principales de Edipo Rey creen que actúan con libre albedrío. En efecto, el público puede identificar fácilmente varias acciones que los personajes podrían haber emprendido para evitar que la profecía se cumpliera. Sin embargo, los personajes tomaron conscientemente decisiones que propiciaron su cumplimiento. Sófocles plantea que, por muy «libres» que parezcan las decisiones de una persona, la voluntad de los dioses es ineludible.

¿Cuál es el tema de Edipo Rey? ¿Puede el libre albedrío vencer al destino?

La inevitabilidad del destino se simboliza en otro de los temas de Edipo Rey: la encrucijada de tres caminos. En la literatura y las tradiciones orales de todo el mundo, una encrucijada representa un momento decisivo en la trama, donde la decisión del personaje influye en el desenlace de la historia.

El rey Layo y Edipo podrían haberse encontrado y luchado en cualquier lugar, pero Sófocles utilizó la encrucijada de tres caminos para subrayar la importancia de su encuentro. Los tres caminos simbolizan a las Tres Moiras, así como los actos del pasado, el presente y el futuro que confluyen en ese punto. El público puede imaginar los «caminos» que estos hombres recorrieron para llegar a ese lugar, todos los eventos de sus vidas que los condujeron a ese momento crucial. Una vez que Edipo mata a Layo, emprende un camino sin retorno.

¿Cómo se relaciona esto con el concepto de destino frente al libre albedrío?

Layo y Edipo actúan conforme a sus propias decisiones, en ocasiones eligiendo incluso acciones que creen los alejarán de la profecía. Sin embargo, cada decisión no hizo más que avanzarlos por sus senderos destinados hacia la destrucción y la desesperación. Aunque creían controlar sus propios destinos, no pudieron escapar de su fatalidad.

La encrucijada de tres caminos: un símbolo tangible del destino en acción

A lo largo del texto de Edipo Rey, Sófocles jugó con las ideas de la vista física frente a la perspicacia. Edipo es famoso por su aguda perspicacia, pero no logra «ver» la realidad de sus propias acciones. Incluso insulta al profeta Tiresias para mantenerse en una ignorancia voluntaria. Aunque Tiresias es ciego, puede «ver» la verdad que Edipo se niega a reconocer, y lo reprende:

“Soy ciego, y tú

te has burlado de mi ceguera. Sí, hablaré ahora.

Ojos tienes, pero no puedes ver tus actos

ni dónde estás, ni qué cosas habitan contigo.

¿De dónde has nacido? No lo sabes; y desconocido,

sobre vivos y muertos, sobre todo lo que fue tuyo,

has sembrado el odio.”

Sófocles, Edipo Rey, versos 414-420

Edipo continúa cerrando los ojos ante la verdad todo lo que puede, pero eventualmente hasta él debe reconocer que ha cumplido la profecía sin saberlo. Al darse cuenta de que ya no puede mirar a sus hijos a los ojos, se saca los propios. Entonces, al igual que Tiresias, quedó físicamente ciego, pero podía ver la verdad con toda claridad.

La reina Yocasta, asimismo, no puede ver la verdad durante gran parte de la obra. Podría argumentarse que estaba «cegada» por el amor, pues de otro modo habría notado que Edipo tenía la misma edad que su hijo perdido. En efecto, Edipo (cuyo nombre significa «pie hinchado») presenta una lesión precisamente en la zona donde Layo hirió a su hijo. Cuando la revelación se produce, intenta desviar a Edipo para mantenerlo ajeno a sus orígenes y a la parte que ella desempeñó en el cumplimiento de la abominable profecía.

La ceguera y la ignorancia: otro de los temas principales de Edipo Rey

La hibris, o el orgullo desmedido, constituía una ofensa grave en la antigua Grecia, motivo por el cual se convirtió en un tema tan significativo en la literatura griega. Un ejemplo bien conocido es La Odisea de Homero, en la que la hibris de Odiseo provoca su lucha de diez años para regresar a casa. Aunque muchos personajes célebres encontraron su fin directamente a causa de la hibris, Edipo no parece ser uno de ellos.

Indudablemente, Edipo sí manifiesta orgullo: al inicio de la obra, alardea de haber salvado Tebas al resolver el enigma de la Esfinge. Está seguro de que puede encontrar al asesino del antiguo rey Layo y salvar Tebas nuevamente, esta vez de una plaga. Durante los intercambios con Creonte y Tiresias, muestra tanto orgullo y presunción como cualquier otro rey.

Sin embargo, estas muestras de orgullo no alcanzan técnicamente la categoría de hibris. Por definición, la «hibris» implica humillar a otra persona, generalmente un adversario vencido, para ensalzarse uno mismo. Este orgullo excesivo y sediento de poder conduce a actos temerarios que eventualmente provocan la propia destrucción.

El orgullo que Edipo muestra con frecuencia no es excesivo, si se considera que efectivamente salvó a Tebas. No busca humillar a nadie y solo profiere algunos insultos motivados por la frustración. Podría argumentarse que matar al rey Layo fue un acto de orgullo, pero dado que los sirvientes de Layo atacaron primero, es igualmente probable que actuara en legítima defensa. En realidad, su único acto perjudicial de orgullo fue creer que podría escapar con éxito de su propio destino.

La hibris: un tema central en las obras griegas, pero secundario en Edipo Rey

Sófocles tenía mucho que decir a su público griego antiguo. El desarrollo de sus **temas en Edipo Rey sentó un precedente para todas las tragedias posteriores.

He aquí algunos puntos clave que conviene recordar:

  • Sófocles elaboró Edipo Rey empleando temas fáciles de comprender para el público griego antiguo.
  • Su tema central ilustraba la idea griega generalizada de que el destino es ineludible, aunque las acciones propias parezcan fruto del libre albedrío.
  • La encrucijada de tres caminos es una metáfora directa del destino.
  • En la obra, Sófocles yuxtapone frecuentemente las ideas de la vista y la ceguera con las del conocimiento y la ignorancia.
  • El profeta ciego Tiresias ve la verdad, mientras que el perspicaz Edipo no logra ver lo que ha hecho.
  • La hibris, o el orgullo excesivo, es un tema recurrente en la literatura griega.
  • Edipo ciertamente muestra orgullo, pero sus actos orgullosos rara vez, si acaso alguno, alcanzan el nivel de la hibris.
  • El único acto de hibris que podría conducir a la caída de Edipo es su creencia de que es lo suficientemente poderoso para escapar de su propio destino.

Conclusión

Aunque los griegos de la época de Sófocles ya conocían la historia de Edipo, sin duda los temas de Edipo Rey resultaban tan entretenidos y reflexivos para ellos como lo son para el público de hoy.

Creado: 16 de febrero de 2024

Modificado: 28 de diciembre de 2024