Casas de los Videntes
Videntes argivos y tebanos
Había videntes y profetas en Argos, y ello se debió exclusivamente a la llegada de los Eólidas, quienes se emparentaron con la familia real de Argos durante la época de Preto.
Melampo fue el vidente más célebre. Era originario de Yolco, en Tesalia. Amitaón, padre de Melampo, y toda la familia huyeron de Yolco cuando Pelias se convirtió en rey, tras la muerte de Creteo. Al principio emigraron a Pilos, el reino de Neleo. Melampo ayudó a su hermano, Biante, a cortejar a Peró, hija de Neleo. Cuando Peró murió, Melampo y Biante emigraron a Argos, donde compartieron el reino con Preto. Véase Melampo en Héroes I y las Casas de Argólida.
Varios descendientes de Melampo se convirtieron en videntes, como Anfiarao y Polieido.
Otro vidente célebre fue Tiresias, el adivino ciego de Tebas. Tiresias vivió desde el reinado de Cadmo hasta la derrota de Tebas a manos de los Epígonos. En la Odisea, el héroe Odiseo consultó al fantasma de Tiresias.
Manto, hija de Tiresias, fue cautiva y concubina de Alcmeón, hijo de Anfiarao. Manto fue madre de Anfíloco. Su otro hijo fue Mopso, habido de Racio o del dios Apolo. Ambos hijos poseían el don de la profecía.
Se observará que esta genealogía está relacionada con la de la Casa de Argos (Proétidas) y la Casa de Tebas.
Videntes tesalios
Aquí solo hay dos videntes tesalios: Ampico y Mopso. Poco se sabe de Ampico, salvo que posiblemente era hijo de Élato, o de Titarón, o incluso del dios de la guerra Ares. El hijo de Ampico fue más célebre. Se muestran dos árboles genealógicos con las diferencias entre las versiones.
Mopso fue un vidente guerrero que participó en la guerra contra los Centauros, en la cacería del Jabalí de Calidón y en la expedición de los Argonautas. Dudo de la participación de Mopso en la cacería, pues algunos afirman que esta tuvo lugar después de la empresa de Jasón, y durante dicha empresa Mopso murió en Libia, mordido por una serpiente venenosa.
El árbol genealógico tesalio es casi idéntico al que se encuentra en las Casas de Élide y los Lapitas de Tesalia.
Videntes troyanos
Varios de los hijos del rey Príamo poseían el don de la adivinación. Eetesaco era hijo de Príamo y de Arísbe, hija de Mérope. La madre de los demás hijos, Heleno y Casandra, fue Hécuba, esposa de Príamo y reina de Troya.
Hécuba quizá no era una vidente, pero cuando estaba embarazada de su segundo hijo, Paris, soñó que la ciudadela de Troya ardía en llamas y quedaba reducida a ruinas.
La genealogía de los videntes troyanos es básicamente la misma que la de las Casas de Troya y Dardania, salvo que esta es más reducida. Para la genealogía completa de la familia de Troya, se recomienda consultar la Casa de Troya.
La ninfa montaña Enone era hija del dios fluvial Cabren. Enone fue la primera esposa de Paris, antes de que este la abandonara por Helena de Esparta. Enone poseía el don de la adivinación y la curación. Murió después de Paris, cuando se negó a curarlo debido a su abandono.


