Nemesis
Diosa de la retribución divina por las malas acciones o la buena fortuna inmerecida. Nemesis era hija de Nyx («Noche»). Existía un extraño mito según el cual había dos diosas llamadas Nemesis, conocidas conjuntamente como las Nemeses, y ambas eran hijas de Nyx.
Era la diosa de la ley y la justicia, así como de la retribución divina. Nemesis castigaba tanto las acciones perversas como las buenas fortunas inmerecidas. De modo que si la diosa Tyche otorgaba buena fortuna a una persona, Nemesis podía arrebatársela con facilidad si consideraba que dicha persona no la merecía.
Algunos afirman que fue ella, y no Leda, quien fue madre de Helena de Troya, según la Biblioteca de Apolodoro, la Poetica Astronomia de Higino y los Cipria (Ciclo Épico). Afrodita hizo que Zeus se enamorara de Nemesis, a quien luego persiguió. Nemesis intentó escapar de Zeus transformándose primero en un pez y más tarde en una oca. Zeus la poseyó mientras él estaba en forma de cisne.
Según Higino, Zeus intentó conseguir lo que deseaba mediante el engaño. Con la ayuda de Afrodita, que adoptó la forma de un águila, y Zeus en forma de cisne, el águila (Afrodita) persiguió al cisne (Zeus). El falso cisne buscó refugio entre los brazos y el regazo de la diosa Nemesis para protegerse del águila. Mientras Nemesis dormía con el cisne en sus brazos, Zeus poseyó a la diosa dormida, antes de alejarse volando.
A su debido tiempo, Nemesis puso un huevo azul y plateado que fue encontrado en el bosque por un pastor o por Hermes, quien entregó el huevo a Leda. Cuando el huevo se abrió, Leda crió a Helena como si fuera su propia hija. Zeus honró la forma del cisne colocándolo entre las constelaciones como el Cisne o Cygnus.
En las artes griegas, Nemesis era representada en ocasiones como una diosa alada que portaba una rama de manzano en una mano y una rueda de la fortuna en la otra. También se la representaba en un carro tirado por grifos en lugar de caballos. Los primeros escritores y artistas retrataron a Nemesis como una hermosa doncella alada vestida de blanco, mientras que las generaciones posteriores la mostraron como un ser feo y monstruoso.