Los Doce Trabajos
No tendría sentido a menos que leyeras por qué Heracles tuvo que realizar sus Doce Trabajos. La Locura de Heracles fue el origen de las grandes aventuras de Heracles que le valieron un lugar entre los dioses inmortales del Olimpo.

Primer Trabajo (León de Nemea)

Segundo Trabajo (Hidra)

Tercer Trabajo (Cierva de Cerinia)

Cuarto Trabajo (Jabalí de Erimanto)

Quinto Trabajo (Establos de Augías)

Sexto Trabajo (Aves del Estinfalo)

Séptimo Trabajo (Toro de Creta)

Octavo Trabajo (Yeguas de Diomedes)

Noveno Trabajo (Cinturón de Hipólita)

Décimo Trabajo (Ganado de Gerión)

Undécimo Trabajo (Manzanas de las Hespérides)

Duodécimo Trabajo (Cerbero)
Locura de Heracles
Heracles tuvo noticia de que el ejército minio de Orcómeno había derrotado y desarmado al ejército tebano. Heracles lideró un grupo de jóvenes tebanos armados con viejas armas procedentes de un templo. Heracles derrotó al ejército minio, dando muerte a Ergino, rey de Orcómeno.
Creonte, rey de Tebas, entregó la mano de su hija en matrimonio al héroe que había salvado a Tebas de la esclavitud. Megara le dio tres hijos: Terímaco, Deiconte y Creontíades.
El matrimonio no duró mucho. La diosa Hera afligió a Heracles con un ataque repentino de locura que le llevó a asesinar a sus propios hijos. Algunos autores afirmaron que también mató a su esposa Megara.
Según Pausanias (citando a Estesícoro de Hímera), Heracles también habría matado a su padrastro Anfitrión, pero Atenea intervino golpeando a Heracles y dejándolo inconsciente con una piedra; una piedra conocida como la piedra de la Sobriedad.
Al volver en sí, sufrió una profunda aflicción y remordimiento. El rey y los ciudadanos tebanos se negaron a castigar al héroe, así que Heracles se exilió de Tebas. Tespio lo purificó por el asesinato. En la tragedia de Eurípides titulada La locura de Heracles, el joven héroe habría cometido suicidio, pero su primo y amigo Teseo convenció a Heracles de que el suicidio sería un acto cobarde. Teseo llevó a Heracles a Atenas, donde fue purificado por su crimen.
Heracles aún sentía la necesidad de expiar su grave crimen o pecado, así que fue a Delfos para consultar al oráculo. El oráculo de Delfos le dijo que debía servir a su primo Euristeo, rey de Tirinto y Micenas, quien le impondría diez trabajos (más tarde doce) como castigo por su crimen de haber asesinado a su propia familia.
Creo que fue en Delfos donde recibió un nuevo nombre – Heracles, que significa «Gloria de Hera». Su nombre de nacimiento – Alceo – jamás volvió a utilizarse en vida.