Los Tres Jueces
Hubo tres mortales que se ganaron el favor de los dioses; obtuvieron la inmortalidad tras sus muertes. Estos tres jueces fueron gobernantes poderosos y los tres eran hijos de Zeus.
Éaco (Αἴακος) era hijo de Zeus y la ninfa Egina, hija del dios fluvial Asopo. Éaco fue rey de la isla de Egina, donde era conocido por su piedad y sabiduría. Fue precisamente esta sabiduría y piedad lo que le valió la inmortalidad. Se convirtió en uno de los tres jueces del inframundo.
Radamantis (Ῥαδάμανθυν) era hijo de Zeus y Europa, y hermano de Minos, quien se convertiría en juez compañero en el Inframundo. Radamantis era conocido como el legislador de Creta por su sabiduría y justicia. Por este motivo, se le otorgó la inmortalidad como juez en el Inframundo. Se decía que Radamantis se convirtió en el gobernante del Elíseo. Véase Minos y sus hermanos en la página de Creta minoica para más detalles sobre Radamantis.
La elección de Minos (Μίνως) como uno de los tres jueces resulta algo misteriosa, pues era un candidato muy poco probable. Minos, al igual que su hermano Radamantis, era hijo de Zeus y Europa. Radamantis fue elegido por su amor a la ley y la justicia, mientras que Éaco era un hombre sumamente piadoso. Minos, por el contrario, no poseía ninguna de las cualidades de los otros dos jueces. Minos fue el gobernante más poderoso de su época. Era un rey arrogante de Creta que había ofendido a Poseidón, el poderoso dios del mar. Véase Minos en Creta minoica.