Myrrha or Smyrna
Existen dos versiones completas de la tragedia de Myrrha o Smyrna, narradas por el griego Apolodoro y por Ovidio, el poeta romano, en sus Metamorfosis. Ovidio, como es habitual, es más descriptivo que Apolodoro. Sin embargo, Apolodoro citó varias versiones o fuentes distintas sobre los padres de Adonis y la forma en que murió.
Según Apolodoro, su nombre era Smyrna (Σμύρνα), hija del rey Cíniras de Chipre y de Metarme, hija de Pigmalión. Apolodoro también escribió que el padre de Myrrha era Téias, rey de Asiria. Ovidio e Higino afirmaron que su nombre era Myrrha, y también señalaron que su padre era Cíniras, pero que su madre era Cencreide.
Existe aún mayor confusión en torno a los padres de Cíniras y sus antepasados. Según Apolodoro, era descendiente de Cécrope, rey de Atenas, a través de su hija Herse. Hermes había seducido a Herse, convirtiéndola en madre de Céfalo. Tras varias generaciones, Sándoco se casó con Farnace y engendró a Cíniras. Pero según Ovidio, Pigmalión no era su suegro; Pigmalión era en realidad su abuelo, y Pafo, hijo de Pigmalión, era el padre de Cíniras.
Para mayor comodidad, utilizaré principalmente a Ovidio como fuente, aunque también he recurrido a Apolodoro allí donde difieren en los detalles. Emplearé los nombres Myrrha y Cíniras.
Se decía que Cíniras (Κινύρας) había fundado la ciudad de Pafo, que era sagrada para Afrodita. Cíniras era nieto o yerno de Pigmalión. Cíniras se casó con Cencreide y fue padre de Myrrha (Smyrna).
Existen varias explicaciones posibles del deseo antinatural de Myrrha hacia su padre. Quizás siempre estuvo enamorada de él, o bien Afrodita la castigó por no honrarla (versión de Apolodoro), o tal vez su madre Cencreide había alardeado de que su belleza superaba la de Afrodita (versión de Ovidio). Fuera cual fuese el caso, Myrrha se consumió de pasión incestuosa hacia su padre. Rechazó a todos sus pretendientes, pues su padre no podía casarse con ella. Se vio arrastrada a tal desesperación que Myrrha intentó quitarse la vida.
Pero su nodriza intervino cuando intentó ahorcarse. La nodriza preguntó a su joven pupila por qué deseaba matarse. Al descubrir la verdad, quedó horrorizada, pero la anciana nodriza le había prometido ayudarla. La nodriza informó al rey de que una joven estaba enamorada de él y organizó un encuentro secreto durante la noche.
Así, durante doce noches, la nodriza condujo al rey, embriagado de vino, hasta el lecho de Myrrha. El rey yació con su propia hija sin saberlo, creyendo que dormía con su misteriosa amante. Myrrha quedó embarazada de la simiente de su padre.
Pero en la duodécima noche, llevó consigo una lámpara para poder ver a su misteriosa amante. Cuando el rey descubrió que habían logrado engañarlo para que durmiera con su propia hija, quedó profundamente horrorizado. Cíniras desenvainó su espada con la intención de acabar con la vida de su hija. Myrrha huyó aterrorizada hacia el bosque. Myrrha suplicó a los dioses que la ocultaran. Los dioses, compadecidos de la joven, la transformaron en un árbol de mirra, que en griego también se denomina smyrna.
Myrrha había quedado embarazada de su unión incestuosa con su padre. Diez meses después de su transformación, el árbol se abrió, revelando a un bebé varón. Afrodita encontró al bebé tan hermoso que decidió tomarlo como amante cuando tuviera edad suficiente. Afrodita llamó al bebé Adonis (Ἄδωνις).
El mito suele continuar con el destino de Adonis, que encontrarás en las Historias de Amantes.