Arachne

Classical

Aracne fue la más grande hilandera y tejedora de Meonia, una región de Asia Menor. Aracne no era princesa alguna, sino hija de un humilde tintorero de Colofón. Su padre se llamaba Idmón.

Su destreza en el tejido era de un realismo extraordinario, y sentía gran orgullo por su obra; pero esa misma habilidad también provocaría su propia perdición. Muchas personas admiraban sus obras maestras por la forma en que retrataba personas, animales y paisajes, todo ello con una viveza asombrosa.

Muchos pensaban que había sido instruida por la diosa Minerva (Atenea). Estas afirmaciones enfurecían a Aracne. Presumía de que nadie le había enseñado el arte del tejido, y menos aún la diosa de las artes y la artesanía.

Una anciana se acercó a ella, advirtiéndole con dulzura que no alardeara de su habilidad sin rendir honor a Minerva, pues hacerlo ofendería a la diosa. Aracne se negó a reconocer que las habilidades de la diosa fueran superiores a las suyas, y declaró que no temía a ninguna deidad. Reprendió a la anciana por la advertencia. Incluso osó desafiar a la gran diosa en persona para demostrar quién era la tejedora más virtuosa.

Ante semejante desafío, la amable anciana desapareció, transformándose en la diosa de belleza serena: Minerva.

Ni siquiera la aparición de la diosa intimidó a Aracne. Con actitud desafiante, se negó a retractarse de su desafío contra la deidad.

Ovidio describe entonces a la diosa y a la mujer mortal trabajando con ahínco y celeridad en el telar, produciendo un tapiz magnífico.

Minerva representó a los doce dioses y diosas en toda su majestuosidad, así como otras escenas en las que las deidades castigaban a los mortales arrogantes que osaban desafiarlos.

Aracne tejió su tapiz y satirizó a los dioses y diosas a través de sus infidelidades. Particularmente Neptuno (Poseidón) y Júpiter (Zeus), quienes sedujeron a muchas mujeres mortales, entre ellas Dánae, Alcmena y Leda.

No solo demostró Aracne su verdadero talento artístico, sino que la obra era también absolutamente perfecta, como si hubiera sido creada por la propia diosa. Minerva comprendió que la obra de su rival superaba la suya, pues Aracne había expuesto los crímenes que los dioses habían cometido impulsados por su lujuria.

Con ira e indignación, Minerva hizo pedazos el tapiz de Aracne. Con la lanzadera de boj, la diosa golpeó a su rival en la frente, cuatro veces. Aracne huyó avergonzada por la humillación que la diosa le infligía mediante la golpiza. Mortificada, Aracne se ahorcó.

Fuera por ira o por piedad, Minerva transformó a Aracne en una araña.

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Nombre

Aracne, Ἀράχνη.

Fuentes

Las Metamorfosis fue escrita por Ovidio.

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Creado:17 de marzo de 2001

Modificado:29 de abril de 2024