Prometheus Bound
(Tragedia, griega, c. 415 a.C., 1.093 versos)
Introducción
“Prometheus Bound” (Gr: “Prometheus Desmotes”) es una tragedia frecuentemente atribuida al dramaturgo griego antiguo Esquilo, aunque hoy se considera casi con total seguridad obra de otra mano (desconocida), posiblemente tan tardía como el 415 a.C. Se basa en el mito de Prometeo, el Titán castigado por el dios Zeus por haber entregado el fuego a la humanidad.
Sinopsis
Al comienzo de la obra, Hefesto, el herrero de los dioses, acompañado por Cratos y Bía (que representan el Poder y la Fuerza), encadena a regañadientes a Prometeo a una montaña del Cáucaso (considerada por los antiguos griegos como el confín del mundo), mientras Cratos acumula insultos sobre él y Bía permanece muda durante toda la escena. Aunque Hefesto siente cierta compasión por la desgracia de Prometeo, especialmente dado que este fue determinante en la victoria de Zeus en la gran batalla contra los Titanes, Cratos le recuerda que este es el castigo de Zeus por el robo del fuego prohibido de los dioses perpetrado por Prometeo.
Un Coro de ninfas oceánicas (primas de Prometeo, las Oceánides) intenta consolar a Prometeo. Este confía al Coro que su don del fuego a la humanidad no fue su única benefacción, y revela que fue él quien frustró el plan de Zeus de aniquilar a la raza humana tras la batalla contra los Titanes, y que luego enseñó a los hombres todas las artes civilizadoras, como la escritura, la medicina, las matemáticas, la astronomía, la metalurgia, la arquitectura y la agricultura (el llamado “Catálogo de las Artes”).
Más tarde, el propio Titán Océano entra en escena, anunciando su intención de acudir ante Zeus para interceder en favor de Prometeo. Pero Prometeo lo disuade, advirtiéndole que el plan solo atraerá la ira de Zeus sobre el propio Océano. No obstante, parece confiado en que Zeus terminará liberándolo de todos modos, pues necesitará el don profético de Prometeo para salvaguardar su propia posición (insinúa en varias ocasiones la profecía sobre un hijo que llegaría a ser más grande que su padre).
Prometeo recibe entonces la visita de Io, antaño una hermosa doncella perseguida por el lujurioso Zeus, pero ahora, gracias a la celosa Hera, transformada en una vaca, perseguida hasta los confines del mundo por un tábano voraz. Prometeo demuestra nuevamente su don profético al revelar a Io que sus tormentos continuarán durante algún tiempo, pero que al final cesarán en Egipto, donde dará a luz a un hijo llamado Épafo, añadiendo que uno de sus descendientes varias generaciones después (el innominado Heracles), será quien libere al propio Prometeo de su suplicio.
Hacia el final de la obra, Zeus envía a Hermes, el dios mensajero, ante Prometeo para exigirle que revele quién es el que amenaza con derrocarlo. Cuando Prometeo se niega a obedecer, el colérico Zeus lo hiere con un rayo que lo precipita al abismo del Tártaro, donde será torturado eternamente con dolores fantásticos y terribles, bestias devoradoras de órganos, relámpagos y una agonía sin fin.
Análisis
El tratamiento que hace Esquilo del mito de Prometeo se aparta radicalmente de los relatos anteriores de Hesíodo en “Teogonía” y “Los trabajos y los días”, donde el Titán es retratado como un humilde embaucador. En “Prometheus Bound”, Prometeo se convierte más bien en un sabio y orgulloso benefactor de la humanidad, en lugar de un objeto de culpa por el sufrimiento humano, y Pandora y su jarra de males (cuya llegada fue provocada por el robo del fuego de Prometeo en el relato de Hesíodo) están completamente ausentes.
“Prometheus Bound” fue supuestamente la primera obra de una trilogía de Prometeo denominada convencionalmente la “Prometheia”. Sin embargo, las otras dos obras, “Prometheus Unbound” (en la que Heracles libera a Prometeo de sus cadenas y mata al águila que había sido enviada diariamente a devorar el hígado perpetuamente regenerado del Titán) y “Prometheus the Fire-Bringer” (en la que Prometeo advierte a Zeus que no se una con la ninfa marina Tetis, ya que está destinada a dar a luz a un hijo superior al padre, acto que propicia la reconciliación final del agradecido Zeus con Prometeo), sobreviven solo en fragmentos.
Aunque existen testimonios que se remontan a la Gran Biblioteca de Alejandría que atribuyen unánimemente a Esquilo la autoría de “Prometheus Bound”, la erudición moderna (basada en criterios estilísticos y métricos, así como en su retrato inhabitualmente desfavorable de Zeus, y las referencias a la obra en los escritos de otros autores) señala cada vez con mayor fuerza una fecha en torno al 415 a.C., mucho después de la muerte de Esquilo. Algunos eruditos han sugerido incluso que podría ser obra de Euforión, hijo de Esquilo, quien también fue dramaturgo. No obstante, el debate en curso probablemente nunca se resolverá de manera definitiva.
Gran parte de la obra está compuesta por discursos y contiene poca acción, especialmente si se tiene en cuenta que su protagonista, Prometeo, permanece encadenado e inmóvil durante toda la obra.
Un tema central que recorre toda la obra es la resistencia a la tiranía y la frustración e indefensión de la razón y la justicia frente al poder bruto. Prometeo es la personificación de la razón y la sabiduría, pero también representa al individuo de conciencia en un Estado totalitario tiránico (un tema habitual en las obras griegas de la época). Es retratado como el rebelde con conciencia, cuyo crimen —su amor por la humanidad— atrae sobre él la furia de los dioses, pero también la simpatía inmediata del público humano. Se convierte en un representante de aquellos campeones humanos de la justicia y los principios que desafían la tiranía y pagan el precio definitivo. En cierto modo, Prometeo prefigura a Cristo, como un ser divino que sufre torturas horripilantes por el bien de la humanidad.
Otro gran tema de la obra es el del destino. Como visionario capaz de ver el futuro, Prometeo sabe perfectamente que no puede escapar a sus largos años de tortura, pero también sabe que un día será liberado y que posee un conocimiento estratégico que podría preservar o destruir el reinado de Zeus.
Recursos
- Traducción al inglés (Internet Classics Archive)
- Versión en griego con traducción palabra por palabra (Perseus Project)



