Troyanas (Las Mujeres Troyanas)

Classical

(Tragedia, latín/romana, c. 54 d. C., 1.179 versos)

Introducción

“Troades” (“Las troyanas”) es una de las tragedias más conocidas del dramaturgo romano Séneca el Joven, probablemente escrita hacia el año 54 d. C. Basada en gran medida en “Las troyanas” y “Hécuba” de Eurípides, la obra explora la insensatez de la guerra, centrándose en las tribulaciones de la familia real de la caída ciudad de Troya (Hécuba, Andrómaca y sus hijos) mientras lloran sus sufrimientos pasados y presentes, y el continuo asalto de los griegos sobre los supervivientes, que buscan sacrificar a dos de los descendientes reales: Políxena y Astianacte.

Sinopsis

Personajes

  • AGAMENÓN, rey de Argos
  • PIRRo, hijo de Aquiles
  • ULISES, rey de Ítaca
  • CALCAS, sacerdote y profeta
  • TALTIBIO, mensajero griego
  • UN ANCIANO
  • ASTIANACTE, hijo pequeño de Héctor y Andrómaca
  • HÉCUBA, viuda del rey Príamo de Troya
  • ANDRÓMACA, viuda de Héctor
  • HELENA, esposa de Menelao, rey de Esparta
Mujeres troyanas llorando tras la caída de la ciudad

Mujeres troyanas lamentando su destino tras la caída de Troya

La obra se abre con la reina Hécuba lamentando las desgracias que han caído sobre ella y sobre su ciudad de Troya. Ha perdido a su esposo, a muchos de sus hijos, su realeza y su libertad, y pronto se hace evidente que está a punto de perder a otra hija y a un nieto. El Coro de mujeres troyanas hace eco de sus palabras.

Pirro, hijo de Aquiles, tiene la intención de sacrificar a la hija de Hécuba, Políxena, con el fin de aplacar el espíritu de su difunto padre. Agamenón, plenamente consciente por su propia experiencia de cómo la culpa de tales acciones puede volver para atormentar a un hombre, argumenta en contra de este asesinato. Pirro afirma que no hay ninguna ley que prohíba matar a un prisionero, pero Agamenón replica que la vergüenza puede prohibirlo aun cuando la ley no lo haga. Sin embargo, el profeta Calcás insiste en que el Destino ha decretado que la princesa troyana debe morir.

Eneas cargando a Anquises y guiando a su familia lejos de la Troya en llamas

Eneas huyendo de la ciudad en llamas con su familia

Mientras tanto, en una trama paralela, Andrómaca intenta ocultar a su pequeño hijo Astianacte de Ulises (Odiseo), quien ha venido a matarlo también, preocupado por la posibilidad de que un heredero real de Troya pueda más tarde buscar venganza contra los griegos. El astuto Ulises termina por conseguir al niño cuando amenaza con profanar la sagrada tumba del esposo de Andrómaca, Héctor, donde ella ha escondido al niño. Ella condena a Ulises por culpar al profeta y a los dioses inocentes de sus propias acciones.

Entonces aparece Helena y propone la mentira de que Políxena va a casarse con el hijo de Aquiles, Pirro. Finalmente, un mensajero describe cómo el niño Astianacte se lanzó valientemente a la muerte desde las altas murallas de Troya, y cómo la princesa Políxena fue apuñalada por Pirro. Habiendo perdido todo, Hécuba declara que la guerra ha terminado ahora, de una vez por todas, y la obra llega a su fin.

Análisis

“Troades” es una de las obras más conocidas y más valoradas de Séneca, y ejerció una gran influencia sobre los dramaturgos ingleses isabelinos como Jonson, Webster, Marlowe y Shakespeare, así como sobre escritores franceses como Corneille y Racine. No se sabe con certeza si las obras de Séneca fueron concebidas originalmente para su representación teatral o meramente para su recitación, pero lo que es indudable es que han sido representadas en numerosas ocasiones desde el Renacimiento y siguen representándose en la actualidad.

Aunque basada en gran parte en la obra homónima, mucho más antigua, de Eurípides, la versión de Séneca añade la historia del asesinato tanto de Políxena como de Astianacte a partir de “Hécuba”, así como un elemento siniestro y sobrenatural que impregna toda la obra, haciéndola muy diferente del original de Eurípides y exigiendo que se la examine por sus propios méritos.

Mujeres troyanas prendiendo fuego a la flota griega

Representación de las mujeres troyanas prendiendo fuego a la flota griega

Además de Eurípides, Séneca también moviliza elementos de Catulo (especialmente el “Carmen 64”), la “Eneida” de Virgilio (Libros 2 y 3) y las “Metamorfosis” de Ovidio (especialmente los Libros 12 y 13). En cierta medida, el dramaturgo romano utilizaba material griego para comentar de manera indirecta las atrocidades específicamente romanas de la corte de Nerón y para describir un mundo que consideraba radicalmente malvado, de modo que sus obras tienden a ser aún más sombrías y pesimistas que la mayoría de las tragedias griegas, y casi podrían calificarse de drama religioso.

La obra posee una estructura cíclica clara y elementos simétricos. El anillo exterior o marco es el de Hécuba, quien introduce la obra en el prólogo y ofrece un amargo resumen de los acontecimientos al final; dentro de ese marco se encuentra Políxena, que aparece hacia el comienzo de la obra como una de las mujeres troyanas que serán repartidas entre sus captores griegos, y cuya muerte ocurre justo antes del lamento final de Hécuba; la historia del pequeño Astianacte forma un tercer anillo, ya que su muerte es prevista por el adivino Calcás al principio y llevada a cabo justo antes de la muerte de Políxena.

No hay un personaje dominante en la obra, sino más bien una serie de personajes dobles o paralelos: Hécuba – Andrómaca (los dos papeles femeninos principales, madres de las víctimas); Astianacte – Políxena (las dos jóvenes víctimas); Agamenón – Andrómaca (que tienen papeles paralelos en sus intentos de salvar a las víctimas); Pirro – Ulises (sus antagonistas en sus intentos de destruir a las víctimas); Ulises – Helena (ambos frustrados por Andrómaca); Héctor – Aquiles (héroes guerreros de sus respectivos bandos); Héctor – Astianacte (defensor pasado y potencial de Troya); Aquiles – Pirro (destructores pasado y presente de Troya); etc.

Hécuba es quizás lo más cercano a una figura central de la obra y, a pesar de sus largas ausencias, contribuye a la unidad y la atmósfera de la pieza. Sin embargo, Andrómaca desempeña el papel principal en los Actos 3 y 4, y ciertamente tiene la mayor presencia escénica y el mayor número de versos de toda la obra.

Políxena llevada al altar para el sacrificio

Políxena conducida al sacrificio por los griegos

Un tema central en “Troades” es la inconstancia y arbitrariedad de la fortuna y de los dioses, y la consiguiente inestabilidad y aparente crueldad de quienes detentan el poder, un tema mencionado por varios de los personajes, incluidos Hécuba, Agamenón y el mensajero. Otro tema es la naturaleza cíclica de la historia, las múltiples asociaciones del presente con el pasado y los numerosos paralelismos entre acontecimientos y personalidades.

El tema principal de la obra, no obstante, es la muerte y la disolución, ejemplificada especialmente por las múltiples pérdidas sufridas por Hécuba. El estoico Séneca presta especial atención a la actitud valiente de los personajes ante la muerte, y esta es presentada en más de una ocasión como una especie de liberación o trascendencia moral.

También se explora el vínculo entre el matrimonio y la muerte: el matrimonio, una ceremonia que se supone debe promover la vida, también se muestra como causa de destrucción y muerte, desde el inicial “matrimonio” de Helena y Paris que desencadenó la Guerra de Troya, hasta la desdichada unión propuesta entre Políxena y Pirro y su posterior “matrimonio con la muerte”.

Recursos

Creado:25 de octubre de 2024

Modificado:23 de diciembre de 2025