Electra
(Tragedia, griega, c. 418 a.C., 1.359 versos)
Introducción | Sinopsis | Análisis | Recursos
Introducción “Electra” (gr.: “Elektra”) es una tragedia del dramaturgo griego antiguo Eurípides. Narra la historia de Electra y su hermano, Orestes, mientras toman venganza sobre su madre, Clitemnestra, por el asesinato de su padre, Agamenón. Fue escrita bastante tarde en la carrera de Eurípides, en algún momento de la década del 410 a.C., aunque la fecha exacta es incierta.
Sinopsis – Resumen de Electra
Personajes
- Un CAMPESINO DE MICENAS, esposo de Electra
- ELECTRA, hija de Agamenón
- ORESTES, hijo de Agamenón
- PILADES, amigo de Orestes
- CORO DE MUJERES DEL CAMPO ARGIVO
- CLITEMNESTRA, viuda de Agamenón
- ANCIANO, antiguo sirviente de Agamenón
- MENSAJERO
- LOS DIÓSCUROS (Cástor y Pólux)
La obra comienza con un breve resumen de los antecedentes por parte de un campesino: cómo la vengativa Clitemnestra mató a Agamenón a su regreso del asedio de Troya, y ahora gobierna sobre Argos con su amante, Egisto; cómo el hermano de Electra, Orestes, fue enviado lejos por la insegura Clitemnestra y Egisto, y puesto bajo la tutela del rey de Fócida, donde entabló amistad con el hijo del rey, Pílades; y cómo la propia Electra fue también expulsada de la casa real y entregada en matrimonio a un agricultor, un hombre bondadoso que nunca se ha aprovechado de ella ni de su familia, y a quien Electra ayuda con las tareas domésticas a cambio. A pesar de su genuino aprecio por su esposo campesino, Electra sigue resentida profundamente tanto por haber sido expulsada de su casa como por la lealtad de su madre hacia el usurpador Egisto.
Ya como hombre adulto, Orestes y su compañero Pílades han viajado a Argos con la esperanza de vengar la muerte de Agamenón. Disfrazados de mensajeros de Orestes, llegan a la casa de Electra y su esposo, mientras este último se encuentra trabajando en el campo. Sin conocer sus verdaderas identidades, Electra les cuenta su triste historia y también la injusticia cometida contra su hermano, expresando su ferviente deseo de que Orestes regresara para vengar la muerte de Agamenón y aliviar el sufrimiento suyo y el de su hermano.
Cuando regresa el esposo de Electra, se envía a buscar al anciano sirviente que había salvado la vida de Orestes (llevándoselo a escondidas de Argos tras la muerte de Agamenón muchos años antes). El anciano sirviente ve a través del disfraz de Orestes, reconociéndolo por una cicatriz en la frente que había sufrido de niño, y los dos hermanos se reúnen. Electra está ansiosa por ayudar a su hermano a derrocar a Clitemnestra y Egisto, y conspiran juntos.
Mientras el anciano sirviente atrae a Clitemnestra a la casa de Electra con la falsa noticia de que su hija ha tenido un bebé, Orestes y Pílades parten para confrontar a Egisto. Son invitados a participar en un sacrificio a los dioses que Egisto está oficiando, lo cual proporciona a Orestes la oportunidad de apuñalar a Egisto tras el sacrificio. Revela su verdadera identidad a los presentes y luego regresa a la cabaña de Electra con el cadáver de Egisto.
A medida que Clitemnestra se acerca a la casa de Electra, la resolución de Orestes comienza a vacilar ante la perspectiva de matar a su madre, pero Electra lo persuade para que proceda, recordándole el oráculo de Apolo que había predicho que mataría a su madre. Cuando Clitemnestra finalmente llega, Electra la provoca y la culpa por sus acciones aborrecibles, mientras Clitemnestra intenta defenderse y ruega que le perdonen la vida. A pesar de sus súplicas, Orestes*** y ***Electra la matan (fuera del escenario) hundiendo una espada en su garganta: aunque el asesinato es cometido en última instancia por Orestes, Electra es igualmente culpable porque lo insta e incluso sostiene la espada junto con él. Después, sin embargo, ambos quedan consumidos por la culpa y el remordimiento por el espantoso asesinato de su propia madre.
Al final de la obra, los hermanos divinizados de Clitemnestra, Cástor y Pólux (también conocidos como los Dióscuros), aparecen y aseguran a Electra y Orestes que su madre recibió un castigo justo, culpando a Apolo por haber alentado el matricidio. No obstante, fue un acto vergonzoso, y los dioses instruyen a los hermanos sobre lo que deben hacer para expiar y purificar sus almas del crimen. Se decreta que Electra debe casarse con Pílades y abandonar Argos, y que Orestes será perseguido por las Erinias (las Furias) hasta que se enfrente a un juicio en Atenas, del que saldrá como hombre libre.
Análisis
No está claro si la “Electra” de Eurípides fue representada antes o después de la obra homónima de Sófocles (“Electra”), pero ciertamente llegó más de 40 años después de “Las Coéforas” de Esquilo (parte de su siempre popular trilogía “La Orestíada”), cuyo argumento es aproximadamente equivalente. Para esta etapa de su carrera, Eurípides se había despojado de la mayor parte de la influencia que Esquilo había ejercido sobre sus obras tempranas, y en esta pieza incluso se atreve a una parodia de la escena de reconocimiento en el relato de Esquilo: Electra se ríe a carcajadas ante la idea de usar señas (como un mechón de cabello, una huella dejada en la tumba de Agamenón, y una prenda de vestir que ella le había confeccionado años atrás) para reconocer a su hermano, el mismo recurso empleado por Esquilo.
En la versión de Eurípides, Orestes es reconocido en cambio por una cicatriz que recibió en la frente de niño, lo cual es en sí mismo una alusión mock-heroica a una escena de la “Odisea” de Homero, donde Odiseo es reconocido por una cicatriz en el muslo que sufrió de niño. Sin embargo, en lugar de recibir la cicatriz en una heroica cacería de jabalíes, Eurípides inventa un incidente semicómico con un cervatillo como razón de la cicatriz de Orestes.
En cierto modo, Electra es a la vez la protagonista y la antagonista de la obra, que examina la lucha entre su lado odioso y vengativo y aquella parte de ella que sigue siendo la hija noble y leal. Aunque se ha convencido de que el asesinato de Clitemnestra y Egisto haría justicia a su padre muerto y le traería satisfacción y paz, la realidad es mucho menos clara y su trágica existencia se intensifica en realidad por la culpa y la tristeza que sufre por haber instigado a su hermano al matricidio.
Eurípides intenta retratar a los personajes de la obra (tanto a los dioses como a los humanos) de manera realista, y no idealizada. Electra se niega a ver la más mínima bondad en su madre, y sin embargo su aprecio por el viejo campesino con quien se ha casado parece bastante genuino. Eurípides sugiere que el asesinato de Clitemnestra se debió en realidad a la debilidad de Orestes, enfrentado al dilema de seguir sus propios instintos morales u obedecer el oráculo de Apolo, de manera muy similar a como el sacrificio de Ifigenia lo había sido para su padre muchos años antes. El afecto genuino y profundo que Electra y Orestes sienten por su madre, reprimido durante años por su obsesión con la venganza, solo aflora tras su muerte, al darse cuenta de que la odian y la aman al mismo tiempo.
La justificación y las consecuencias del asesinato y la venganza constituyen el tema principal de toda la obra, tanto el asesinato de su madre por parte de Orestes y Electra, sino también los demás asesinatos (el de Ifigenia, y los de Agamenón y Casandra) que precedieron al actual en una sucesión de actos de venganza.
Hacia el final de la obra, el tema del arrepentimiento se convierte también en uno importante: tras la muerte de Clitemnestra, tanto Electra como Orestes se arrepienten intensamente, conscientes del horror de lo que han hecho, pero sabiendo que siempre serán incapaces de deshacerlo o repararlo y que en adelante serán siempre considerados forasteros indeseados. Su remordimiento se contrasta con la completa falta de arrepentimiento de Clitemnestra por sus propias acciones.
Los temas menores incluyen: el celibato (el campesino esposo de Electra siente tanto respeto por sus antepasados que no se considera digno de ella y nunca se acerca a su lecho); la pobreza y la riqueza (el estilo de vida suntuoso de Clitemnestra y Egisto se contrasta con la vida sencilla que llevan Electra y su esposo); y lo sobrenatural (la influencia del oráculo de Apolo en los eventos trágicos y los subsiguientes decretos de los Dióscuros).
Recursos
- Traducción al inglés por E. P. Coleridge (Internet Classics Archive): http://classics.mit.edu/Euripides/electra_eur.html
- Versión en griego con traducción palabra por palabra (Perseus Project): http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text.jsp?doc=Perseus:text:1999.01.0095




