Catullus 64 Traducción
Introducción
El Carmen 64 narra la historia del viaje de Teseo y su derrota del Minotauro desde el punto de vista de la doncella. El verso se abre con una hermosa exposición sobre cómo la nave Argos fue construida con pinos que crecían en el Pelión, y cómo, mientras los Argonautas navegaban para recoger el Vellocino de Oro, Peleo divisó a Tetis, la ninfa marina, y ambos se desposaron. De esa unión nació Aquiles.
Aquiles no es mencionado específicamente en el poema. En su lugar, Catulo se extasía sobre lo maravilloso que era cuando maridos y esposas eran fieles, y cómo la tierra prosperaba. Ahora, continúa diciendo, las cosas no marchan bien fuera del palacio. Aun así, dentro se prepara un lecho nupcial para una diosa.
Esta parte establece la escena para lo que vendrá, prefigurando la acción real. Comenzamos por el final, con Ariadna abandonada y sola en la orilla mientras Teseo navega lejos con sus compañeros.
Ariadna ha despertado del sueño para ver a Teseo alejándose en su nave. No puede creer lo que ven sus ojos. Arroja su delicada corona. Desgarra sus vestiduras. Está enloquecida de dolor e ira.
Ariadna tiene buenas razones para estar afligida. Teseo había acudido al reino del Rey Minos para derrotar al Minotauro, un monstruo que cada año reclamaba la flor de los jóvenes y doncellas del reino. Mientras hacía los arreglos con el rey, ve a Ariadna. Se la describe como una doncella muy joven que aún no ha abandonado el lado de su madre. Pero cuando ve a Teseo, desarrolla un deseo por él. Como resultado, le entrega un ovillo de hilo y le explica cómo derrotar al Minotauro.
Cuando Teseo emerge victorioso, ella tiene toda la expectativa de que ambos se casarán. Pero en lugar de llevarse a su prometida consigo, Teseo la abandona y zarpa.
Aparentemente, Teseo es un joven terriblemente olvidadizo. No solo deja atrás a una doncella a quien hizo su esposa, sino que olvida una señal acordada con su padre. Si la empresa tenía éxito, debían cambiar las velas del barco a un color diferente. Pero dejaron las velas blancas sin cambiar.
Por lo tanto, cuando su padre vio los barcos acercándose, temió lo peor. No pudo enfrentar la muerte de su hijo y se arrojó desde las almenas sobre la costa rocosa, pereciendo.
Ahora le toca sufrir a Teseo.
Catulo, astuto narrador que era, ahora retira la cámara, por así decirlo, para dar a su audiencia una vista más amplia. Parece hablar de la procesión fúnebre y de la juventud autocomplaciente. Explica que bordadas en el borde de la colcha del lecho hay escenas de la mitología. Primero vienen los mortales, luego los dioses se muestran en procesión; así se celebraban las bodas antaño.
A continuación presenta una escena con las Parcas, hilando, tejiendo y enredando el tapiz de los asuntos mortales. Catulo termina señalando cómo, cuando la gente no cuida las cosas como debería —siendo fiel al cónyuge, enviando la señal correcta a un padre—, muchas cosas tienden a salir desastrosamente mal. Ahora, señala, los dioses ya no asisten a las bodas ni a otros días festivos.
El Carmen 64 es una de las obras más extensas de Catulo. Superficialmente, se ocupa del abandono de Ariadna por parte de Teseo y su descuido en los detalles más finos, como izar velas blancas en lugar de las velas de color del duelo. Un examen más detenido del tema subyacente revela una crítica a la forma en que Roma está siendo gobernada. O, dicho de otro modo, Catulo señala que los líderes romanos han abandonado los caminos de la rectitud y que están complaciendo sus propias pasiones y ambiciones en detrimento del pueblo romano. Dado que escribió durante los turbulentos días del ascenso al poder de Julio César, durante los cuales las batallas políticas se volvieron violentas, provocando que Roma fuera incendiada dos veces, no es de extrañar que pudiera haber trazado un paralelo con el abandono de Ariadna por parte de Teseo.
Este Carmen en particular es relativamente sutil en comparación con algunas de sus obras más directas. De hecho, una vez le preguntaron a César por qué no había mandado ejecutar a Catulo por su insolencia. Se dice que César respondió que lo aprobaba, y luego citó sus obras. Fuera cierta o no esta historia, está claro que Catulo era popular en su propia época. Más importante aún, sus temas de amor apasionado, dolor, abandono y su recreación de temas clásicos poseen una universalidad que puede aplicarse a muchas épocas de la historia.
A pesar de sus muchas referencias francamente explícitas en lo sexual, como “desnudas hasta los pechos”, las personas letradas desde la Edad Media (cuando sus obras fueron redescubiertas) hasta el presente han leído sus obras con deleite. Quizá se deba a que la época en que escribió ha sido tan exhaustivamente registrada, analizada y estudiada a lo largo de los últimos dos mil años, o quizá simplemente porque era un estudiante así de bueno de la naturaleza humana.
Florido, enrevesado y sutil como puede ser su poesía, incluso desde este extremo de la historia no es difícil percibir las sátiras afiladísimas ocultas en la poética exagerada. Por ejemplo, en este poema Teseo no es retratado como un héroe que regresa, sino como un joven idiota que arruinó la vida de una muchacha y luego fue demasiado descuidado para cambiar las velas de su nave, causando así la muerte de su propio padre. Su “triunfo”, por lo tanto, se convierte en una marcha fúnebre, y su boda en una causa subyacente de la caída de Troya.
No se necesita demasiada imaginación para situar a un joven Julio César, otrora el favorito de las masas, como un Teseo “moderno”. Más de una vez desafió al consejo de Roma, empujando continuamente los límites de la República hasta que esta comenzó a colapsar bajo su propio peso. Tampoco su hogar personal estuvo libre de escándalo. Primero viudo, luego divorciado y finalmente casado por tercera vez, Julio claramente tuvo sus luchas sentimentales. Además, frecuentemente estaba en conflicto con el Senado romano y los consejeros superiores hasta tal punto que finalmente desencadenó la guerra civil romana, a veces llamada la Guerra Civil de César.
Carmen 64
| Verso | Texto latino | Traducción al español |
|---|---|---|
| 1 | PELIACO quondam prognatae uertice pinus | PINOS de antaño, nacidos en la cima del Pelión, |
| 2 | dicuntur liquidas Neptuni nasse per undas | se dice que nadaron por las claras aguas de Neptuno |
| 3 | Phasidos ad fluctus et fines Aeetaeos, | hasta las olas del Fasis y los dominios de Eetes, |
| 4 | cum lecti iuuenes, Argiuae robora pubis, | cuando los jóvenes elegidos, la flor de la fuerza argiva, |
| 5 | auratam optantes Colchis auertere pellem | deseando arrebatar a los colcos el vellocino de oro, |
| 6 | ausi sunt uada salsa cita decurrere puppi, | osaron surcar los mares salados con veloz nave, |
| 7 | caerula uerrentes abiegnis aequora palmis. | barriendo la azul llanura con palas de abeto; |
| 8 | diua quibus retinens in summis urbibus arces | para quienes la diosa que guarda las fortalezas en las cimas de las ciudades |
| 9 | ipsa leui fecit uolitantem flamine currum, | construyó con sus propias manos el carro que vuela con suave brisa, |
| 10 | pinea coniungens inflexae texta carinae. | uniendo la estructura de pino a la curvada quilla. |
| 11 | illa rudem cursu prima imbuit Amphitriten; | Aquella nave fue la primera en iniciar a Anfítrite en la navegación. |
| 12 | quae simul ac rostro uentosum proscidit aequor | Así, cuando surcó con su proa la ventosa extensión, |
| 13 | tortaque remigio spumis incanuit unda, | y la ola agitada por los remos se blanqueó de espuma, |
| 14 | emersere freti candenti e gurgite uultus | emergieron del espumoso oleaje del mar |
| 15 | aequoreae monstrum Nereides admirantes. | las Nereidas de las profundidades, maravillándose ante aquel prodigio. |
| 16 | illa, atque alia, uiderunt luce marinas | En aquel día, si en algún otro, los mortales vieron |
| 17 | mortales oculis nudato corpore Nymphas | con sus ojos a las Ninfas marinas erguidas |
| 18 | nutricum tenus exstantes e gurgite cano. | desde la canosa marea, con los cuerpos desnudos hasta los pechos. |
| 19 | tum Thetidis Peleus incensus fertur amore, | Entonces se dice que Peleo se inflamó de amor por Tetis, |
| 20 | tum Thetis humanos non despexit hymenaeos, | entonces Tetis no desdeñó los esponsales mortales, |
| 21 | tum Thetidi pater ipse iugandum Pelea sensit. | entonces el Padre mismo supo que Peleo debía unirse a Tetis. |
| 22 | nimis optato saeclorum tempore nati | ¡Oh, vosotros, nacidos en la más feliz edad de los siglos, |
| 23 | heroes, saluete, deum genus! o bona matrum | salve, héroes, estirpe de dioses! ¡Salve, bondadosa prole de vuestras madres, salve |
| 23 B | progenies, saluete iter<um, salvete bonarum> | de vuestras madres, salve |
| 24 | uos ego saepe, meo uos carmine compellabo. | A vosotros con frecuencia en mi canto, a vosotros me dirigiré. |
| 25 | teque adeo eximie taedis felicibus aucte, | Y a ti especialmente, engrandecido por afortunadas antorchas nupciales, |
| 26 | Thessaliae columen Peleu, cui Iuppiter ipse, | pilar de Tesalia, Peleo, a quien el propio Júpiter, |
| 27 | ipse suos diuum genitor concessit amores; | el padre de los dioses en persona, concedió su propio amor. |
| 28 | tene Thetis tenuit pulcerrima Nereine? | ¿A ti te abrazó la hermosísima Tetis, hija de Nereo? |
| 29 | tene suam Tethys concessit ducere neptem, | ¿A ti te concedió Tetis desposar a su nieta, |
| 30 | Oceanusque, mari totum qui amplectitur orbem? | y Océano, que abraza todo el mundo con su mar? |
| 31 | quae simul optatae finito tempore luces | Cuando aquel anhelado día llegó al cumplirse el tiempo, |
| 32 | aduenere, domum conuentu tota frequentat | toda Tesalia en plena asamblea llena la casa, |
| 33 | Thessalia, oppletur laetanti regia coetu: | el palacio rebosa con una alegre compañía. |
| 34 | dona ferunt prae se, declarant gaudia uultu. | Traen regalos en sus manos, muestran alegría en sus rostros. |
| 35 | deseritur Cieros, linquunt Pthiotica Tempe | Cieros queda desierta; abandonan el Tempe de Ptía |
| 36 | Crannonisque domos ac moenia Larisaea, | y las casas de Cranón y las murallas de Larisa; |
| 37 | Pharsalum coeunt, Pharsalia tecta frequentant. | en Farsalia se reúnen, y llenan las moradas de Farsalia. |
| 38 | rura colit nemo, mollescunt colla iuuencis, | Nadie cultiva ya los campos; los cuellos de los novillos se ablandan; |
| 39 | non humilis curuis purgatur uinea rastris, | ya no se limpia el suelo de la viña con rastrillos curvos; |
| 40 | non glebam prono conuellit uomere taurus, | ya no aclara la podadera la sombra del árbol; |
| 41 | non falx attenuat frondatorum arboris umbram, | ya no desgarra el buey los terrones con la reja inclinada; |
| 42 | squalida desertis rubigo infertur aratris. | el áspero herrumbre invade los arados abandonados. |
| 43 | ipsius at sedes, quacumque opulenta recessit | Pero la morada de Peleo, hasta donde se extiende hacia adentro |
| 44 | regia, fulgenti splendent auro atque argento. | el opulento palacio, resplandece de oro y plata relucientes. |
| 45 | candet ebur soliis, collucent pocula mensae, | Brilla el marfil de los tronos, relucen las copas sobre la mesa; |
| 46 | tota domus gaudet regali splendida gaza. | toda la casa se alegra, espléndida con el tesoro regio. |
| 47 | puluinar uero diuae geniale locatur | He aquí que el lecho nupcial se dispone para la diosa |
| 48 | sedibus in mediis, Indo quod dente politum | en medio del palacio, pulido con marfil de la India, |
| 49 | tincta tegit roseo conchyli purpura fuco. | cubierto de púrpura teñida con el rosado tinte de la concha. |
| 50 | haec uestis priscis hominum uariata figuris | Esta colcha, bordada con figuras de hombres antiguos, |
| 51 | heroum mira uirtutes indicat arte. | con arte admirable muestra las hazañas de los héroes. |
| 52 | namque fluentisono prospectans litore Diae, | Pues allí, mirando desde la orilla resonante de Día, |
| 53 | Thesea cedentem celeri cum classe tuetur | Ariadna contempla a Teseo mientras se aleja con veloz flota, |
| 54 | indomitos in corde gerens Ariadna furores, | Ariadna llevando una locura indómita en su corazón. |
| 55 | necdum etiam sese quae uisit uisere credit, | Aún no puede creer que contempla lo que ve; |
| 56 | utpote fallaci quae tum primum excita somno | puesto que ahora, recién despertada de un sueño traicionero, |
| 57 | desertam in sola miseram se cernat harena. | se ve a sí misma, pobre desdichada, abandonada en la arena solitaria. |
| 58 | immemor at iuuenis fugiens pellit uada remis, | Mientras tanto el joven huye y golpea las aguas con sus remos, |
| 59 | irrita uentosae linquens promissa procellae. | dejando sus vanas promesas incumplidas a la tempestad ventosa. |
| 60 | quem procul ex alga maestis Minois ocellis, | A quien desde lejos, desde la playa cubierta de algas, con ojos llorosos, la hija de Minos, |
| 61 | saxea ut effigies bacchantis, prospicit, eheu, | como pétrea efigie de una bacante, mira, ¡ay!, |
| 62 | prospicit et magnis curarum fluctuat undis, | mira y es zarandeada por grandes oleadas de pasión. |
| 63 | non flauo retinens subtilem uertice mitram, | Ya no retiene la delicada diadema en su dorada cabeza, |
| 64 | non contecta leui uelatum pectus amictu, | ni tiene su pecho velado por la cobertura de su ligero manto, |
| 65 | non tereti strophio lactentis uincta papillas, | ni su blanco seno ceñido por la suave faja; |
| 66 | omnia quae toto delapsa e corpore passim | todas estas prendas, al deslizarse de todo su cuerpo, |
| 67 | ipsius ante pedes fluctus salis alludebant. | ante sus mismos pies las olas saladas lamían. |
| 68 | sed neque tum mitrae neque tum fluitantis amictus | Ella entonces por su diadema, entonces por su manto flotante, |
| 69 | illa uicem curans toto ex te pectore, Theseu, | no se preocupaba, sino que en ti, Teseo, con todo su corazón, |
| 70 | toto animo, tota pendebat perdita mente. | con toda su alma, con toda su mente (¡perdida, ay, perdida!) estaba pendiente. |
| 71 | misera, assiduis quam luctibus externauit | ¡Infeliz doncella! a quien con incesantes torrentes de dolor |
| 72 | spinosas Erycina serens in pectore curas, | Ericina enloqueció, sembrando espinosas cuitas en su pecho, |
| 73 | illa tempestate, ferox quo ex tempore Theseus | en aquella hora, desde el momento en que el audaz Teseo, |
| 74 | egressus curuis e litoribus Piraei | partiendo de las sinuosas costas del Pireo, |
| 75 | attigit iniusti regis Gortynia templa. | llegó al palacio gortinio del rey injusto. |
| 76 | nam perhibent olim crudeli peste coactam | Pues cuentan que antaño, obligada por una cruel plaga |
| 77 | Androgeoneae poenas exsoluere caedis | a pagar castigo por la muerte de Androgeo, |
| 78 | electos iuuenes simul et decus innuptarum | Cecropia solía entregar como festín al Minotauro |
| 79 | Cecropiam solitam esse dapem dare Minotauro. | jóvenes escogidos, y con ellos la flor de las doncellas sin desposar. |
| 80 | quis angusta malis cum moenia uexarentur, | Cuando sus estrechas murallas eran atormentadas por estos males, |
| 81 | ipse suum Theseus pro caris corpus Athenis | el propio Teseo por su amada Atenas eligió ofrecer |
| 82 | proicere optauit potius quam talia Cretam | su propio cuerpo, antes que tales muertes, |
| 83 | funera Cecropiae nec funera portarentur. | muertes en vida, de Cecropia fueran llevadas a Creta. |
| 84 | atque ita naue leui nitens ac lenibus auris | Y así, impulsando su rumbo con ligera nave y suaves brisas, |
| 85 | magnanimum ad Minoa uenit sedesque superbas. | llega ante el magnánimo Minos y sus soberbias moradas. |
| 86 | hunc simul ac cupido conspexit lumine uirgo | A él, cuando la doncella lo contempló con mirada anhelante, |
| 87 | regia, quam suauis exspirans castus odores | la princesa, a quien su casto lecho, exhalando dulces aromas, |
| 88 | lectulus in molli complexu matris alebat, | aún criaba en el suave abrazo de su madre, |
| 89 | quales Eurotae praecingunt flumina myrtus | como los mirtos que brotan junto a las corrientes del Eurotas, |
| 90 | auraue distinctos educit uerna colores, | o las flores de variados colores que el aliento de la primavera hace brotar, |
| 91 | non prius ex illo flagrantia declinauit | no apartó de él sus ardientes ojos, |
| 92 | lumina, quam cuncto concepit corpore flammam | hasta que prendió fuego en todo su corazón hasta lo más hondo, |
| 93 | funditus atque imis exarsit tota medullis. | y ardió toda en llamas hasta la médula más íntima. |
| 94 | heu misere exagitans immiti corde furores | ¡Ay! tú que agitas crueles furores con despiadado corazón, |
| 95 | sancte puer, curis hominum qui gaudia misces, | divino muchacho, que mezclas las alegrías de los hombres con penas, |
| 96 | quaeque regis Golgos quaeque Idalium frondosum, | y tú, que reinas sobre Golgos y el frondoso Idalio, |
| 97 | qualibus incensam iactastis mente puellam | ¡en qué oleajes agitasteis el ardiente corazón de la doncella, |
| 98 | fluctibus, in flauo saepe hospite suspirantem! | suspirando a menudo por el huésped de dorados cabellos! |
| 99 | quantos illa tulit languenti corde timores! | ¡Cuántos temores soportó con el corazón desfalleciente! |
| 100 | quanto saepe magis fulgore expalluit auri, | ¡Cuántas veces palideció más que el brillo del oro, |
| 101 | cum saeuum cupiens contra contendere monstrum | cuando Teseo, ansioso por enfrentarse al salvaje monstruo, |
| 102 | aut mortem appeteret Theseus aut praemia laudis! | partía a conquistar o la muerte o el premio de la gloria! |
| 103 | non ingrata tamen frustra munuscula diuis | Sin embargo, no fueron ingratas las ofrendas, aunque vanamente prometidas a los dioses, |
| 104 | promittens tacito succepit uota labello. | que ella ofreció con silenciosos labios. |
| 105 | nam uelut in summo quatientem brachia Tauro | Pues como un árbol que agita sus ramas en la cima del Tauro, |
| 106 | quercum aut conigeram sudanti cortice pinum | un roble o un pino cargado de piñas con corteza sudorosa, |
| 107 | indomitus turbo contorquens flamine robur, | cuando un vehemente torbellino retuerce el tronco con su ráfaga, |
| 108 | eruit (illa procul radicitus exturbata | y lo arranca (lejos, desarraigado desde las raíces, |
| 109 | prona cadit, late quaeuis cumque obuia frangens,) | cae de bruces, quebrando todo lo que encuentra a su paso), |
| 110 | sic domito saeuum prostrauit corpore Theseus | así Teseo venció y derribó la mole del monstruo, |
| 111 | nequiquam uanis iactantem cornua uentis. | que en vano lanzaba sus cuernos al vacío viento. |
| 112 | inde pedem sospes multa cum laude reflexit | De allí rehízo su camino, ileso y con mucha gloria, |
| 113 | errabunda regens tenui uestigia filo, | guiando sus erráticos pasos por el fino hilo, |
| 114 | ne labyrintheis e flexibus egredientem | para que al salir de las sinuosas vueltas del laberinto |
| 115 | tecti frustraretur inobseruabilis error. | no lo confundiera el inextricable enredo del edificio. |
| 116 | sed quid ego a primo digressus carmine plura | Pero ¿por qué, apartándome del primer tema de mi canto, he de contar más: |
| 117 | commemorem, ut linquens genitoris filia uultum, | cómo la hija, huyendo del rostro de su padre, |
| 118 | ut consanguineae complexum, ut denique matris, | del abrazo de su hermana, y por último de su madre, |
| 119 | quae misera in gnata deperdita laeta | que lamentaba, perdida de dolor por su hija, |
| 120 | omnibus his Thesei dulcem praeoptarit amorem: | cómo eligió antes que todo esto el dulce amor de Teseo; |
| 121 | aut ut uecta rati spumosa ad litora Diae | o cómo la nave llegó a las espumosas costas de Día; |
| 122 | aut ut eam deuinctam lumina somno | o cómo, cuando sus ojos estaban atados por el sueño, |
| 123 | liquerit immemori discedens pectore coniunx? | su esposo la abandonó, partiendo con mente olvidadiza? |
| 124 | saepe illam perhibent ardenti corde furentem | Cuentan que a menudo, en la locura de su ardiente corazón, |
| 125 | clarisonas imo fudisse e pectore uoces, | lanzaba penetrantes gritos desde lo más hondo de su pecho; |
| 126 | ac tum praeruptos tristem conscendere montes, | y que entonces tristemente escalaba las escarpadas montañas, |
| 127 | unde aciem pelagi uastos protenderet aestus, | para desde allí escudriñar con la vista la vasta extensión del océano; |
| 128 | tum tremuli salis aduersas procurrere in undas | luego corría al encuentro de las olas del trémulo mar, |
| 129 | mollia nudatae tollentem tegmina surae, | alzando la suave vestidura de su rodilla desnuda. |
| 130 | atque haec extremis maestam dixisse querellis, | Y así dijo ella, entristecida, en sus últimos lamentos, |
| 131 | frigidulos udo singultus ore cientem: | lanzando fríos sollozos con rostro bañado en lágrimas: |
| 132 | ’sicine me patriis auectam, perfide, ab aris | “¿Así pues, habiéndome arrancado de los altares de mi padre, |
| 133 | perfide, deserto liquisti in litore, Theseu? | así me has dejado, pérfido, pérfido Teseo, en la costa desierta? |
| 134 | sicine discedens neglecto numine diuum, | ¿Así partes, sin respetar la voluntad de los dioses, |
| 135 | immemor a! deuota domum periuria portas? | olvidadizo, ¡ay!, llevas a tu hogar la maldición del perjurio? |
| 136 | nullane res potuit crudelis flectere mentis | ¿Nada pudo doblegar el propósito de tu cruel mente? |
| 137 | consilium? tibi nulla fuit clementia praesto, | ¿No hubo clemencia alguna en tu alma, |
| 138 | immite ut nostri uellet miserescere pectus? | para que tu despiadado corazón se inclinara a la piedad por mí? |
| 139 | at non haec quondam blanda promissa dedisti | No fueron estas las promesas que me hiciste un día |
| 140 | uoce mihi, non haec miserae sperare iubebas, | con voz seductora, no era esto lo que me mandabas esperar, |
| 141 | sed conubia laeta, sed optatos hymenaeos, | ¡ay de mí! no, sino unas bodas felices, unos esponsales deseados; |
| 142 | quae cuncta aereii discerpunt irrita uenti. | todo lo cual los vientos del cielo dispersan ahora en vano. |
| 143 | nunc iam nulla uiro iuranti femina credat, | Que de ahora en adelante ninguna mujer crea el juramento de un hombre, |
| 144 | nulla uiri speret sermones esse fideles; | que ninguna crea que las palabras de un hombre puedan ser fieles. |
| 145 | quis dum aliquid cupiens animus praegestit apisci, | Ellos, mientras su ánimo desea algo y ansía ardientemente obtenerlo, |
| 146 | nil metuunt iurare, nihil promittere parcunt: | nada temen jurar, nada se abstienen de prometer; |
| 147 | sed simul ac cupidae mentis satiata libido est, | pero tan pronto como la lujuria de su mente codiciosa queda saciada, |
| 148 | dicta nihil metuere, nihil periuria curant. | ya no temen sus palabras, ya no se preocupan de sus perjurios. |
| 149 | certe ego te in medio uersantem turbine leti | Yo — bien lo sabes — cuando tú te debatías en el torbellino mismo de la muerte, |
| 150 | eripui, et potius germanum amittere creui, | te salvé, y preferí perder a mi hermano |
| 151 | quam tibi fallaci supremo in tempore dessem. | antes que faltarte, ahora hallado pérfido, en tu hora de mayor necesidad. |
| 152 | pro quo dilaceranda feris dabor alitibusque | Y por esto seré entregada a las fieras y a las aves para que me despedacen; |
| 153 | praeda, neque iniacta tumulabor mortua terra. | mi cadáver no tendrá sepultura, no será cubierto con tierra. |
| 154 | quaenam te genuit sola sub rupe leaena, | ¿Qué leona te engendró bajo una roca desierta? |
| 155 | quod mare conceptum spumantibus exspuit undis, | ¿Qué mar te concibió y te vomitó de sus olas espumosas? |
| 156 | quae Syrtis, quae Scylla rapax, quae uasta Carybdis, | ¿Qué Sirte, qué rapaz Escila, qué desolada Caribdis te engendró, |
| 157 | talia qui reddis pro dulci praemia uita? | tú que devuelves tal recompensa a cambio de la dulce vida? |
| 158 | si tibi non cordi fuerant conubia nostra, | Si no tenías intención de casarte conmigo |
| 159 | saeua quod horrebas prisci praecepta parentis, | por temor a la dura orden de tu severo padre, |
| 160 | attamen in uestras potuisti ducere sedes, | al menos podrías haberme llevado a tu morada |
| 161 | quae tibi iucundo famularer serua labore, | para servirte como esclava con gozoso trabajo, |
| 162 | candida permulcens liquidis uestigia lymphis, | lavando tus blancos pies con agua cristalina, |
| 163 | purpureaue tuum consternens ueste cubile. | o cubriendo tu lecho con púrpura. |
| 164 | sed quid ego ignaris nequiquam conquerar auris, | “Pero ¿por qué, enloquecida de dolor, clamo en vano |
| 165 | externata malo, quae nullis sensibus auctae | a los aires ignorantes, los aires que carecen de sentidos, |
| 166 | nec missas audire queunt nec reddere uoces? | y no pueden oír ni devolver los mensajes de mi voz? |
| 167 | ille autem prope iam mediis uersatur in undis, | Él, mientras tanto, se debate ya casi en medio del mar, |
| 168 | nec quisquam apparet uacua mortalis in alga. | y ningún ser humano se divisa en la desierta playa cubierta de algas. |
| 169 | sic nimis insultans extremo tempore saeua | Así la fortuna cruel, llena de rencor, en esta mi hora suprema |
| 170 | fors etiam nostris inuidit questibus auris. | hasta oídos para mis quejas ha negado cruelmente. |
| 171 | Iuppiter omnipotens, utinam ne tempore primo | Júpiter todopoderoso, ojalá las naves atenienses |
| 172 | Gnosia Cecropiae tetigissent litora puppes, | jamás hubieran tocado las costas de Cnosos, |
| 173 | indomito nec dira ferens stipendia tauro | ni el pérfido navegante, portando el terrible tributo |
| 174 | perfidus in Cretam religasset nauita funem, | para el indómito toro, hubiera amarrado su cabo en Creta, |
| 175 | nec malus hic celans dulci crudelia forma | ni este malvado, ocultando crueles designios bajo una bella apariencia, |
| 176 | consilia in nostris requiesset sedibus hospes! | hubiera reposado en nuestras moradas como huésped. |
| 177 | nam quo me referam? quali spe perdita nitor? | Pues ¿adónde me volveré, perdida, ¡ay, perdida!? ¿En qué esperanza me apoyo? |
| 178 | Idaeosne petam montes? at gurgite lato | ¿Buscaré los montes de Sidón? ¡Cuán ancha es la corriente, |
| 179 | discernens ponti truculentum diuidit aequor. | cuán salvaje la extensión del mar que me separa de ellos! |
| 180 | an patris auxilium sperem? quemne ipsa reliqui | ¿Esperaré la ayuda de mi padre? — a quien yo misma abandoné por voluntad propia, |
| 181 | respersum iuuenem fraterna caede secuta? | para seguir a un amante salpicado con la sangre de mi hermano. |
| 182 | coniugis an fido consoler memet amore? | ¿O me consolaré con el fiel amor de mi esposo, |
| 183 | quine fugit lentos incuruans gurgite remos? | que huye de mí, curvando sus recios remos en las olas? |
| 184 | praeterea nullo colitur sola insula tecto, | Y además no hay más que la costa, sin casa alguna, una isla desierta; |
| 185 | nec patet egressus pelagi cingentibus undis. | ningún camino de salida se abre para mí; a mi alrededor están las aguas del mar; |
| 186 | nulla fugae ratio, nulla spes: omnia muta, | ningún medio de huida, ninguna esperanza; todo está mudo, |
| 187 | omnia sunt deserta, ostentant omnia letum. | todo está desolado; todo me muestra el rostro de la muerte. |
| 188 | non tamen ante mihi languescent lumina morte, | Mas no se apagarán mis ojos con la muerte, |
| 189 | nec prius a fesso secedent corpore sensus, | ni abandonarán los sentidos mi fatigado cuerpo, |
| 190 | quam iustam a diuis exposcam prodita multam | antes de que exija de los dioses justa venganza por mi traición, |
| 191 | caelestumque fidem postrema comprecer hora. | e invoque la fe de los celestiales en mi hora postrera. |
| 192 | quare facta uirum multantes uindice poena | Por tanto, oh vosotras que castigáis los actos de los hombres con penas vengadoras, |
| 193 | Eumenides, quibus anguino redimita capillo | oh Euménides, cuyas frentes ceñidas de serpentina cabellera |
| 194 | frons exspirantis praeportat pectoris iras, | anuncian la ira que exhala vuestro pecho, |
| 195 | huc huc aduentate, meas audite querellas, | aquí, aquí acudid, escuchad mis quejas, |
| 196 | quas ego, uae misera, extremis proferre medullis | que yo (¡ay, desdichada!) saco de lo más hondo de mi corazón |
| 197 | cogor inops, ardens, amenti caeca furore. | a la fuerza, impotente, ardiendo, cegada por enloquecido furor. |
| 198 | quae quoniam uerae nascuntur pectore ab imo, | Puesto que mis penas nacen verdaderas de lo más profundo de mi corazón, |
| 199 | uos nolite pati nostrum uanescere luctum, | no permitáis que mi dolor se desvanezca en la nada: |
| 200 | sed quali solam Theseus me mente reliquit, | sino que así como Teseo tuvo corazón para abandonarme desolada, |
| 201 | tali mente, deae, funestet seque suosque.’ | con tal corazón, ¡oh diosas!, lleve la ruina sobre sí mismo y los suyos.” |
| 202 | has postquam maesto profudit pectore uoces, | Cuando hubo derramado estas palabras de su triste pecho, |
| 203 | supplicium saeuis exposcens anxia factis, | demandando ansiosamente venganza por los crueles actos, |
| 204 | annuit inuicto caelestum numine rector; | el Señor de los celestiales asintió con soberana voluntad, |
| 205 | quo motu tellus atque horrida contremuerunt | y con ese movimiento la tierra y los tormentosos mares temblaron, |
| 206 | aequora concussitque micantia sidera mundus. | y los cielos sacudieron las trémulas estrellas. |
| 207 | ipse autem caeca mentem caligine Theseus | Pero el propio Teseo, oscurecidos sus pensamientos por ciega tiniebla, |
| 208 | consitus oblito dimisit pectore cuncta, | dejó escapar de su olvidadizo corazón todos los encargos |
| 209 | quae mandata prius constanti mente tenebat, | que antes mantenía firmes con mente constante, |
| 210 | dulcia nec maesto sustollens signa parenti | y no alzó la grata señal a su afligido padre, |
| 211 | sospitem Erechtheum se ostendit uisere portum. | ni mostró que avistaba sano y salvo el puerto de Erecteo. |
| 212 | namque ferunt olim, classi cum moenia diuae | Pues cuentan que antaño, cuando Egeo confiaba a su hijo a los vientos, |
| 213 | linquentem gnatum uentis concrederet Aegeus, | al partir aquel con su flota de las murallas de la diosa, |
| 214 | talia complexum iuueni mandata dedisse: | abrazó al joven y le dio estos encargos: |
| 215 | ’gnate mihi longa iucundior unice uita, | “Hijo mío, mi único hijo, más querido para mí que toda mi larga vida, |
| 216 | gnate, ego quem in dubios cogor dimittere casus, | devuelto a mí ahora, al final postrero de la vejez, |
| 217 | reddite in extrema nuper mihi fine senectae, | hijo mío, a quien me veo obligado a dejar partir hacia inciertos azares, |
| 218 | quandoquidem fortuna mea ac tua feruida uirtus | puesto que mi fortuna y tu ardiente valor |
| 219 | eripit inuito mihi te, cui languida nondum | te arrancan de mí contra mi voluntad, cuyos desfallecientes |
| 220 | lumina sunt gnati cara saturata figura, | ojos no están aún saciados de la querida imagen de mi hijo, |
| 221 | non ego te gaudens laetanti pectore mittam, | no te dejaré partir gozoso con corazón alegre, |
| 222 | nec te ferre sinam fortunae signa secundae, | ni te permitiré llevar las señales de próspera fortuna: |
| 223 | sed primum multas expromam mente querellas, | sino que antes sacaré muchos lamentos de mi corazón, |
| 224 | canitiem terra atque infuso puluere foedans, | ensuciando mis canas con tierra y polvo esparcido: |
| 225 | inde infecta uago suspendam lintea malo, | después colgaré velas teñidas en tu mástil errante, |
| 226 | nostros ut luctus nostraeque incendia mentis | para que así el relato de mi dolor y el fuego que arde en mi corazón |
| 227 | carbasus obscurata dicet ferrugine Hibera. | queden marcados por el lienzo teñido con índigo ibérico. |
| 228 | quod tibi si sancti concesserit incola Itoni, | Pero si aquella que mora en el sagrado Itono, |
| 229 | quae nostrum genus ac sedes defendere Erecthei | que se digna defender nuestra estirpe y las moradas de Erecteo, |
| 230 | annuit, ut tauri respergas sanguine dextram, | te concede salpicar tu diestra con la sangre del toro, |
| 231 | tum uero facito ut memori tibi condita corde | entonces asegúrate de que estos encargos míos, guardados |
| 232 | haec uigeant mandata, nec ulla oblitteret aetas; | en tu corazón que los recuerde, permanezcan vivos, y que ningún tiempo los borre: |
| 233 | ut simul ac nostros inuisent lumina collis, | que tan pronto como tus ojos divisen nuestras colinas, |
| 234 | funestam antennae deponant undique uestem, | las vergas depongan de sí sus vestiduras de luto, |
| 235 | candidaque intorti sustollant uela rudentes, | y las retorcidas jarcias alcen una vela blanca: |
| 236 | quam primum cernens ut laeta gaudia mente | para que así pueda yo ver al instante y acoger con gozo las señales de alegría, |
| 237 | agnoscam, cum te reducem aetas prospera sistet.’ | cuando una hora feliz te devuelva aquí a tu hogar.” |
| 238 | haec mandata prius constanti mente tenentem | Estos encargos, que Teseo al principio guardó con mente constante, |
| 239 | Thesea ceu pulsae uentorum flamine nubes | luego lo abandonaron, como las nubes empujadas por el soplo de los vientos |
| 240 | aereum niuei montis liquere cacumen. | abandonan la elevada cima de la nevada montaña. |
| 241 | at pater, ut summa prospectum ex arce petebat, | Pero el padre, mientras escudriñaba desde lo alto de la torre, |
| 242 | anxia in assiduos absumens lumina fletus, | consumiendo sus anhelantes ojos en constantes torrentes de llanto, |
| 243 | cum primum infecti conspexit lintea ueli, | cuando divisó por primera vez el lienzo de la vela teñida, |
| 244 | praecipitem sese scopulorum e uertice iecit, | se arrojó de cabeza desde la cima de los peñascos, |
| 245 | amissum credens immiti Thesea fato. | creyendo a Teseo destruido por un destino implacable. |
| 246 | sic funesta domus ingressus tecta paterna | Así el audaz Teseo, al entrar en las estancias de su hogar, |
| 247 | morte ferox Theseus, qualem Minoidi luctum | enlutecido por la muerte de su padre, recibió él mismo un dolor |
| 248 | obtulerat mente immemori, talem ipse recepit. | igual al que por su mente olvidadiza había causado a la hija de Minos. |
| 249 | quae tum prospectans cedentem maesta carinam | Y ella, mientras tanto, contemplando con tristeza la nave que se alejaba, |
| 250 | multiplices animo uoluebat saucia curas. | revolvía múltiples cuitas en su corazón herido. |
| 251 | at parte ex alia florens uolitabat Iacchus | En otra parte del tapiz el joven Baco erraba |
| 252 | cum thiaso Satyrorum et Nysigenis Silenis, | con el cortejo de Sátiros y los Silenos nacidos en Nisa, |
| 253 | te quaerens, Ariadna, tuoque incensus amore. | buscándote a ti, Ariadna, e inflamado por tu amor; |
| 254 | quae tum alacres passim lymphata mente furebant | quienes entonces, presurosos aquí y allá, se enfurecían con mente frenética, |
| 255 | euhoe bacchantes, euhoe capita inflectentes. | mientras “¡Evohé!” clamaban tumultuosamente, “¡Evohé!” sacudiendo sus cabezas. |
| 256 | harum pars tecta quatiebant cuspide thyrsos, | Algunas de ellas agitaban tirsos con puntas cubiertas, |
| 257 | pars e diuolso iactabant membra iuuenco, | otras arrojaban los miembros de un novillo despedazado, |
| 258 | pars sese tortis serpentibus incingebant, | otras se ceñían con retorcidas serpientes: |
| 259 | pars obscura cauis celebrabant orgia cistis, | otras portaban en solemne procesión oscuros misterios encerrados en cestas, |
| 260 | orgia quae frustra cupiunt audire profani; | misterios que los profanos desean en vano conocer. |
| 261 | plangebant aliae proceris tympana palmis, | Otras golpeaban tímpanos con manos alzadas, |
| 262 | aut tereti tenuis tinnitus aere ciebant; | o producían claros repiqueteos con címbalos de bronce torneado: |
| 263 | multis raucisonos efflabant cornua bombos | muchas soplaban cuernos con ronco zumbido, |
| 264 | barbaraque horribili stridebat tibia cantu. | y la flauta bárbara chirriaba con espantoso son. |
| 265 | talibus amplifice uestis decorata figuris | Tales eran las figuras que ricamente adornaban el tapiz |
| 266 | puluinar complexa suo uelabat amictu. | que envolvía y cubría con sus pliegues el lecho real. |
| 267 | quae postquam cupide spectando Thessala pubes | Cuando la juventud tesalia hubo saciado su mirada, fijando sus ávidos ojos |
| 268 | expleta est, sanctis coepit decedere diuis. | en estas maravillas, comenzaron a ceder el lugar a los santos dioses. |
| 269 | hic, qualis flatu placidum mare matutino | Entonces, como el Céfiro rizando el mar apacible |
| 270 | horrificans Zephyrus procliuas incitat undas, | con su soplo matutino impulsa las olas inclinadas, |
| 271 | Aurora exoriente uagi sub limina Solis, | cuando la Aurora se alza hacia las puertas del errante Sol, |
| 272 | quae tarde primum clementi flamine pulsae | las aguas lentamente al principio, empujadas por suave brisa, |
| 273 | procedunt leuiterque sonant plangore cachinni, | avanzan y suenan levemente con murmullo de risa; |
| 274 | post uento crescente magis magis increbescunt, | luego, al crecer el viento, se agolpan cada vez más apretadas, |
| 275 | purpureaque procul nantes ab luce refulgent: | y flotando a lo lejos reflejan un brillo de luz purpúrea; |
| 276 | sic tum uestibuli linquentes regia tecta | así entonces, abandonando las regias estancias del vestíbulo, |
| 277 | ad se quisque uago passim pede discedebant. | aquí y allá con errantes pasos los invitados se dispersaban. |
| 278 | quorum post abitum princeps e uertice Pelei | Tras su partida, desde la cima del Pelión |
| 279 | aduenit Chiron portans siluestria dona: | llegó Quirón a la cabeza, portando dones silvestres. |
| 280 | nam quoscumque ferunt campi, quos Thessala magnis | Pues todas las flores que los campos producen, todas las que la región tesalia |
| 281 | montibus ora creat, quos propter fluminis undas | engendra en sus grandes montañas, todas las flores que junto a las corrientes del río |
| 282 | aura parit flores tepidi fecunda Fauoni, | el fecundo soplo del tibio Favonio hace brotar, |
| 283 | hos indistinctis plexos tulit ipse corollis, | estas trajo él mismo, trenzadas en guirnaldas multicolores, |
| 284 | quo permulsa domus iucundo risit odore. | con cuyo grato aroma la casa sonrió de alegría. |
| 285 | confestim Penios adest, uiridantia Tempe, | Al punto se presenta Peneo, dejando atrás el verdeciente Tempe, |
| 286 | Tempe, quae siluae cingunt super impendentes, | el Tempe ceñido por bosques que se inclinan desde lo alto, |
| 287 | Minosim linquens doris celebranda choreis, | […] para ser frecuentado por danzas dorias; |
| 288 | non uacuos: namque ille tulit radicitus altas | no con las manos vacías, pues trajo, arrancadas de raíz, |
| 289 | fagos ac recto proceras stipite laurus, | altas hayas y esbeltos laureles de erguido tronco, |
| 290 | non sine nutanti platano lentaque sorore | y con ellos el plátano que se mece y la flexible hermana |
| 291 | flammati Phaethontis et aerea cupressu. | del abrasado Faetón, y el alto ciprés. |
| 292 | haec circum sedes late contexta locauit, | Todos estos tejió ampliamente en torno a la morada, |
| 293 | uestibulum ut molli uelatum fronde uireret. | para que el vestíbulo verdease cubierto de suave follaje. |
| 294 | post hunc consequitur sollerti corde Prometheus, | Tras él viene Prometeo, de ingenioso corazón, |
| 295 | extenuata gerens ueteris uestigia poenae, | portando las desvanecidas cicatrices del antiguo castigo |
| 296 | quam quondam silici restrictus membra catena | que antaño, con los miembros atados a la roca por cadenas, |
| 297 | persoluit pendens e uerticibus praeruptis. | pagó, colgando de las escarpadas cumbres. |
| 298 | inde pater diuum sancta cum coniuge natisque | Luego vino el Padre de los dioses con su divina esposa y sus hijos, |
| 299 | aduenit caelo, te solum, Phoebe, relinquens | dejando solo en el cielo a ti, Febo, |
| 300 | unigenamque simul cultricem montibus Idri: | y contigo a tu propia hermana que mora en las alturas de Idro; |
| 301 | Pelea nam tecum pariter soror aspernata est, | pues como tú, también tu hermana despreció a Peleo, |
| 302 | nec Thetidis taedas uoluit celebrare iugales. | y no quiso asistir a las antorchas nupciales de Tetis. |
| 303 | qui postquam niueis flexerunt sedibus artus | Cuando hubieron reclinado sus miembros en los níveos lechos, |
| 304 | large multiplici constructae sunt dape mensae, | abundantemente se colmaron las mesas con variados manjares: |
| 305 | cum interea infirmo quatientes corpora motu | mientras tanto, meciendo sus cuerpos con trémulo movimiento, |
| 306 | ueridicos Parcae coeperunt edere cantus. | las Parcas comenzaron a entonar sus cantos verídicos. |
| 307 | his corpus tremulum complectens undique uestis | Blanca vestidura que envolvía sus ancianos miembros |
| 308 | candida purpurea talos incinxerat ora, | ceñía sus tobillos con un borde carmesí; |
| 309 | at roseae niueo residebant uertice uittae, | sobre sus níveas cabezas descansaban cintas rosadas, |
| 310 | aeternumque manus carpebant rite laborem. | mientras sus manos desempeñaban ritualmente la eterna labor. |
| 311 | laeua colum molli lana retinebat amictum, | La mano izquierda sostenía la rueca revestida de suave lana; |
| 312 | dextera tum leuiter deducens fila supinis | luego la derecha, sacando ligeramente los hilos con los dedos |
| 313 | formabat digitis, tum prono in pollice torquens | vueltos hacia arriba, les daba forma, y después con el pulgar hacia abajo |
| 314 | libratum tereti uersabat turbine fusum, | hacía girar el huso equilibrado con su torneado contrapeso; |
| 315 | atque ita decerpens aequabat semper opus dens, | y así con sus dientes arrancaban las fibras e igualaban siempre la labor. |
| 316 | laneaque aridulis haerebant morsa labellis, | Trozos de lana mordidos se adherían a sus secos labios, |
| 317 | quae prius in leui fuerant exstantia filo: | que antes sobresalían del liso hilo: |
| 318 | ante pedes autem candentis mollia lanae | y a sus pies, suaves vellones de lana blanca y brillante |
| 319 | uellera uirgati custodibant calathisci. | se guardaban en cestos de mimbre. |
| 320 | haec tum clarisona pellentes uellera uoce | Ellas entonces, golpeando la lana, cantaron con voz sonora, |
| 321 | talia diuino fuderunt carmine fata, | y así derramaron los Hados en divino canto. |
| 322 | carmine, perfidiae quod post nulla arguet aetas. | Canto que ningún tiempo futuro probará falso. |
| 323 | decus eximium magnis uirtutibus augens, | “Oh tú que coronas alto renombre con grandes hazañas de virtud, |
| 324 | Emathiae tutamen opis, carissime nato, | baluarte del poder de Ematia, célebre por tu hijo venidero, |
| 325 | accipe, quod laeta tibi pandunt luce sorores, | recibe el veraz oráculo que en este dichoso día |
| 326 | ueridicum oraclum: sed uos, quae fata sequuntur, | las Hermanas te revelan; pero corred vosotros, tirando |
| 327 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | de los hilos de la trama que los hados siguen, corred, husos, corred. |
| 328 | adueniet tibi iam portans optata maritis | “Pronto vendrá a ti Héspero, Héspero que trae anhelados dones a los desposados, |
| 329 | Hesperus, adueniet fausto cum sidere coniunx, | pronto vendrá tu esposa con estrella propicia, |
| 330 | quae tibi flexanimo mentem perfundat amore, | para derramar sobre tu espíritu un amor que doblega el alma, |
| 331 | languidulosque paret tecum coniungere somnos, | y unirse contigo en lánguidos sueños, |
| 332 | leuia substernens robusto bracchia collo. | deslizando sus suaves brazos bajo tu fuerte cuello. |
| 333 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 334 | nulla domus tales umquam contexit amores, | “Ninguna casa albergó jamás amores como estos; |
| 335 | nullus amor tali coniunxit foedere amantes, | ningún amor unió jamás a los amantes con tal vínculo |
| 336 | qualis adest Thetidi, qualis concordia Peleo. | como el que une a Tetis con Peleo, a Peleo con Tetis. |
| 337 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 338 | nascetur uobis expers terroris Achilles, | “Os nacerá un hijo que no conoce el miedo, Aquiles, |
| 339 | hostibus haud tergo, sed forti pectore notus, | conocido por sus enemigos no por su espalda sino por su valeroso pecho; |
| 340 | qui persaepe uago uictor certamine cursus | quien con gran frecuencia, vencedor en la contienda de la amplia carrera, |
| 341 | flammea praeuertet celeris uestigia ceruae. | sobrepasará los flamígeros pasos de la veloz cierva. |
| 342 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 343 | non illi quisquam bello se conferet heros, | “Contra él ningún héroe se medirá en la guerra, |
| 344 | cum Phrygii Teucro manabunt sanguine | cuando las corrientes frigias fluyan con sangre teucra, |
| 345 | Troicaque obsidens longinquo moenia bello, | y el tercer heredero del perjuro Pélope devastará |
| 346 | periuri Pelopis uastabit tertius heres. | las murallas troyanas, asediándolas con larga guerra. |
| 347 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 348 | illius egregias uirtutes claraque facta | “Las egregias virtudes y renombradas hazañas del héroe |
| 349 | saepe fatebuntur gnatorum in funere matres, | a menudo las reconocerán las madres en los funerales de sus hijos, |
| 350 | cum incultum cano soluent a uertice crinem, | soltando sus desaliñados cabellos de la canosa cabeza, |
| 351 | putridaque infirmis uariabunt pectora palmis. | y golpeando sus marchitos pechos con débiles manos. |
| 352 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 353 | namque uelut densas praecerpens messor aristas | “Pues como el segador que corta las densas espigas de trigo |
| 354 | sole sub ardenti flauentia demetit arua, | bajo el sol ardiente, segando los dorados campos, |
| 355 | Troiugenum infesto prosternet corpora ferro. | así derribará con el hierro enemigo los cuerpos de los hijos de Troya. |
| 356 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 357 | testis erit magnis uirtutibus unda Scamandri, | “Testigo de sus grandes hazañas de valor será la onda del Escamandro |
| 358 | quae passim rapido diffunditur Hellesponto, | que se derrama por doquier en la corriente del Helesponto, |
| 359 | cuius iter caesis angustans corporum aceruis | cuyo cauce estrechará con montones de cadáveres, |
| 360 | alta tepefaciet permixta flumina caede. | y hará que las profundas corrientes se entibieen con sangre mezclada. |
| 361 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 362 | denique testis erit morti quoque reddita praeda, | “Por último, testigo será también el premio que se le otorgue en la muerte, |
| 363 | cum teres excelso coaceruatum aggere bustum | cuando el redondeado túmulo amontonado en elevado montículo |
| 364 | excipiet niueos perculsae uirginis artus. | reciba los níveos miembros de la doncella inmolada. |
| 365 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 366 | nam simul ac fessis dederit fors copiam Achiuis | “Pues tan pronto como la Fortuna conceda a los fatigados aqueos el poder |
| 367 | urbis Dardaniae Neptunia soluere uincla, | de romper el cinturón de murallas forjado por Neptuno de la ciudad dardania, |
| 368 | alta Polyxenia madefient caede sepulcra; | el alto sepulcro se empapará con la sangre de Polixena, |
| 369 | quae, uelut ancipiti succumbens uictima ferro, | quien, como una víctima que sucumbe ante el acero de doble filo, |
| 370 | proiciet truncum summisso poplite corpus. | doblará la rodilla y dejará caer su tronco decapitado. |
| 371 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 372 | quare agite optatos animi coniungite amores. | “¡Ea, pues, unid los amores que vuestras almas desean! |
| 373 | accipiat coniunx felici foedere diuam, | Que el esposo reciba con dichoso vínculo a la diosa, |
| 374 | dedatur cupido iam dudum nupta marito. | que la novia sea entregada — ¡ya, ahora! — a su anhelante esposo. |
| 375 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred. |
| 376 | non illam nutrix orienti luce reuisens | “Cuando su nodriza la visite de nuevo con la luz del alba, |
| 377 | hesterno collum poterit circumdare filo, | no podrá rodear su cuello con la cinta de ayer; |
| 378 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | [Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred.] |
| 379 | anxia nec mater discordis maesta puellae | ni su ansiosa madre, entristecida por el lecho solitario de una novia esquiva, |
| 380 | secubitu caros mittet sperare nepotes. | renunciará a la esperanza de queridos descendientes. |
| 381 | currite ducentes subtegmina, currite, fusi. | Corred, tirando de los hilos de la trama, husos, corred.” |
| 382 | talia praefantes quondam felicia Pelei | Tales cantos de adivinación, presagiando felicidad a Peleo, |
| 383 | carmina diuino cecinerunt pectore Parcae. | entonaron las Parcas con pecho profético en los tiempos antiguos. |
| 384 | praesentes namque ante domos inuisere castas | Pues en persona, antaño, antes de que la piedad fuera despreciada, |
| 385 | heroum, et sese mortali ostendere coetu, | los celestiales solían visitar las piadosas moradas de los héroes, |
| 386 | caelicolae nondum spreta pietate solebant. | y mostrarse ante las asambleas mortales. |
| 387 | saepe pater diuum templo in fulgente reuisens, | A menudo el Padre de los dioses, descendiendo de nuevo, en su resplandeciente templo, |
| 388 | annua cum festis uenissent sacra diebus, | cuando los sacrificios anuales llegaban en sus días festivos, |
| 389 | conspexit terra centum procumbere tauros. | contemplaba cien toros caer en tierra. |
| 390 | saepe uagus Liber Parnasi uertice summo | A menudo Líber, errante en la más alta cumbre del Parnaso, |
| 391 | Thyiadas effusis euantis crinibus egit, | conducía a las Tíades que gritaban “¡Evohé!” con sueltas cabelleras, |
| 392 | cum Delphi tota certatim ex urbe ruentes | cuando los habitantes de Delfos, precipitándose a porfía desde toda la ciudad, |
| 393 | acciperent laeti diuum fumantibus aris. | recibían gozosos al dios con humeantes altares. |
| 394 | saepe in letifero belli certamine Mauors | A menudo en la letal contienda de la guerra, Marte, |
| 395 | aut rapidi Tritonis era aut Amarunsia uirgo | o la Señora del raudo Tritón, o la Virgen de Ramnunte, |
| 396 | armatas hominum est praesens hortata cateruas. | con su presencia animaban el valor de las huestes armadas de los hombres. |
| 397 | sed postquam tellus scelere est imbuta nefando | Pero cuando la tierra se empapó de crimen nefando, |
| 398 | iustitiamque omnes cupida de mente fugarunt, | y todos desterraron la justicia de sus codiciosas almas, |
| 399 | perfudere manus fraterno sanguine fratres, | y los hermanos bañaron sus manos en sangre fraterna, |
| 400 | destitit extinctos gnatus lugere parentes, | el hijo dejó de llorar la muerte de sus padres, |
| 401 | optauit genitor primaeui funera nati, | el padre deseó la muerte de su joven hijo, |
| 402 | liber ut innuptae poteretur flore nouercae, | para gozar sin estorbo de la flor de una joven novia, |
| 403 | ignaro mater substernens se impia nato | la madre impía, yaciendo con su inconsciente hijo, |
| 404 | impia non uerita est diuos scelerare penates. | no temió pecar contra los dioses del hogar: |
| 405 | omnia fanda nefanda malo permixta furore | entonces todo lo lícito y lo ilícito, confundidos en impío furor, |
| 406 | iustificam nobis mentem auertere deorum. | apartaron de nosotros la recta voluntad de los dioses. |
| 407 | quare nec talis dignantur uisere coetus, | Por eso ya no se dignan visitar tales asambleas, |
| 408 | nec se contingi patiuntur lumine claro. | ni toleran ser tocados por la clara luz del día. |

